Ají de Carne
El caldo de res es un alimento altamente nutritivo y reparador. Aporta colágeno para la salud de las articulaciones y la piel, electrolitos y minerales esenciales (como hierro y zinc), y vitaminas del complejo B que mejoran el sistema inmunitario y aceleran el metabolismo. Algunos beneficios del caldo de res Entérate algo más de la receta El ají de carne es una sopa tradicional ecuatoriana que nació en la época de la Colonia. Se creó como un plato de aprovechamiento que fusiona dos mundos: la cocina andina (que aporta la papa) y la gastronomía de influencia tropical costeña (que aporta el maduro y el maní). Contrario a lo que su nombre sugiere, no es una sopa picante, sino ligeramente dulce. El “Ají de carne”, es una sopa tradicional de la Sierra ecuatoriana, particularmente popular en provincias norteñas como Imbabura y Pichincha. El ají —el ingrediente que le da nombre— tiene una larga historia en el Ecuador, con vestigios arqueológicos de su cultivo que datan de hace unos 8.000 años. En las cocinas prehispánicas, el ají (o uchu) se utilizaba como un condimento esencial para equilibrar y realzar los sabores de diferentes preparaciones Recordando personajes Fernando Daquilema Ruiz fue un líder indígena ecuatoriano considerado un héroe por la lucha de los derechos de su pueblo, y proclamado por su comunidad como el último Rey de los Shyris de la dinastia de los Duchicelas. San Miguel de Quera es una pequeña comunidad de Cacha, situada a media hora de Riobamba, una ciudad de los Andes ecuatorianos. En esa comuna, en 1848, nació “Kera Ayllu”, conocido como Fernando Daquilema, un líder indígena procedente de la etnia Puruhá que se enfrentó a la opresión del gobierno conservador del entonces presidente Gabriel García Moreno. La rebelión de Daquilema, como se denominó al levantamiento indígena de diciembre 1871, no solo puso a temblar al oscurantismo de García Moreno, sino que instaló un espíritu de lucha en las comunidades indígenas, bajo los principios de libertad, igualdad, justicia y prosperidad. Entre los años 1860 se produjo una sobre explotación de la fuerza de trabajo de los indígenas de la jurisdicción del cantón Riobamba. La parroquia de Yaruquíes, donde se gestó la sublevación de Fernando Daquilema, fue de las que más sufrió una drástica reducción de sus efectivos demográficos y uno de los mayores incrementos proporcionales en el pago del diezmo, entre 1870 y 1873. Ahogados por los excesivos impuestos y los abusos, los habitantes de Cacha tomaron represalias. El gran descontento popular se inició en la tarde del 18 de diciembre de 1871, tras el asesinato de tres comisarios encargados de reclutar a los indígenas para trabajar en la construcción de vías. Fernando Daquilema reunió a su gente y tomó posesión de Yaruquíes, Cajabamba y Punín, que cayó bajo el control de los rebeldes capitaneados por Manuela León, una indígena con ira y sed de venganza. Sintiéndose traicionado, se entregó al ejército. Fue detenido y encarcelado en Riobamba, donde se encontraban detenidos otros dirigentes. Daquilema pudo escapar, pero no lo hizo. Ordenó a sus comandantes que se rompan filas en silencio, subió a la cima de la montaña donde estaban las tropas oficiales y se entregó. El 23 de marzo comenzó en Yaruquíes el juicio a Fernando Daquilema Ruiz por amotinamiento, homicidio, robo e incendio. Después de 17 días de juicio, Daquilema fue sentenciado a muerte. Un tribunal militar ordenó, sin juicio, el fusilamiento de Manuela León y Fernando Daquilema y otros líderes de la insurrección, frente a más de doscientas personas, a quienes las autoridades consideraron necesaria la advertencia. Fernando Daquilema Ruiz, coronado como Nuestro Gran Señor, fue fusilado a las 11 de la mañana del 8 de abril de 1872, en la Plaza de Yaruquíes. Tiempo de elaboración:
Nro. de personas: 4
Costo: medio
Ingredientes
Preparación paso a paso

Consejos
Si no dispone de panela puede utilizar azúcar o miel de abejas para evitar la acidez de la sopa.
Es conveniente envolver en una gaza la canela, clavo y pimienta dulce para evitar que al servir vayan a los platos, no olvide de retirar las especias después de 3 a 4 minutos, casi contrario pueden desprender mucho el sabor dulzón.
Si desea evitar el exceso de grasa por el aceite del maní, ocupe pepa de zambo.
Para elaborar el caldo de res utilice costilla, ya que el hueso aporta gelatina y un sabor profundo, agregue cebolla blanca, apio y ajo por 40 minutos hasta que esté muy suave.
Beneficios del caldo de res
Gracias a la cocción de los huesos, libera colágeno, glucosamina y condroitina, nutrientes que ayudan a reparar los tejidos, reducir el dolor en las articulaciones y combatir la inflamación.
Su aporte de vitamina B6, zinc y magnesio funciona como un poderoso estimulante de las defensas.
Los aminoácidos presentes en el caldo ayudan a sanar y proteger la mucosa intestinal.
El contenido de hierro derivado de la carne y los huesos es excelente para prevenir la anemia y mejorar el transporte de oxígeno en la sangre


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