Receta andina tradicional con zapallo y papas, con pasos claros e ingredientes completos.

Tiempo de elaboración Tiempo de elaboración: 40 min.
Nro. de personas Nro. de personas: 6
Costo Costo: medio

Ingredientes

  • 2 tazas de choclo (cao) desgranado y molido 
  • 3 huevos separados claras y yemas 
  • 1 taza de harina de trigo cernida 
  • 3 cucharas de mantequilla sin sal 
  • 1 atado de hojas de albahaca lavadas y picadas finamente 
  • 1 taza de queso fresco rallado 
  • 5 rebanadas de jamón de espalda picados en cuadrados pequeños 
  • ½ taza de crema de leche batida 
  • 2 cucharas de polvo de hornear 
  • Sal y pimienta al gusto 

Preparación paso a paso

  1. 1. Coloque un recipiente de baño María a fuego moderado agregue1 taza de agua, antes de que hierba, coloque las yemas en el recipiente más pequeño y empiece a batir hasta que se forme una espuma de color crema. Retire del fuego y reserve. 
  2. 2. Mezcle en un recipiente amplio las yemas y las claras batidas a punto de nieve, deposite lentamente la harina y proceda a mezclar en forma envolvente, evitando que se pierda la altura del batido. 
  3. 3. Agregue a la preparación la mantequilla derretida y continúe mezclando suavemente, ahora agregue las dos tazas de choclo, la albahaca, el queso y el jamón, observe que los ingredientes estén perfectamente mezclados.
  4. 4. En un bol mezcle la crema de leche con el polvo de hornear, la sal y la pimienta y agregue a la preparación anterior muy sutilmente. 
  5. 5. Tome un molde engrase con aceite o mantequilla y deposite la preparación utilizando una espátula, distribuya uniformemente y lleve al horno por treinta minutos o hasta que esté cocido. Retire del horno corte en raciones iguales y sirva.
Imagen de apoyo de la receta

Consejos

  • Consejo Para lograr un soufflé muy esponjoso lo primero que debe hacer es moler el choclo crudo muy finamente o licuarlo y luego cernirlo, con esta técnica no va a tener afrecho.
  • Consejo Las claras de huevo deben batirse con una pizca de sal para que se inflen más rápido y queden muy firmes, esto ayuda para la textura de la preparación; es decir será más esponjoso y tierno a la vez. 
  • Consejo La temperatura ideal para cocinar en el horno un soufflé es de 180°C, pero antes debe precalentar el horno por lo menos 15 minutos.

Beneficios del choclo

El choclo es la tercera cosecha más importante en el mundo, luego del arroz y el trigo. Su cultivo y procesamiento se ha convertido en fuente de trabajo y alimento para muchas personas a nivel mundial, es uno de los productos agrícolas más importantes a nivel internacional y forma parte de un sinfín de recetas de cocina.  

El choclo que se cosecha antes de que madure, se consume como hortaliza fresca. El choclo es rico en vitaminas liposolubles, Vitamina E y Vitamina A (beta carotenos), que además de tener acción antioxidante y combatir el envejecimiento, estas vitaminas son muy necesarias para cuidar de nuestra piel y cabello y mantenerlos sanos. 

Imagen de apoyo de la receta

Entérate algo más de la receta

El nombre del soufflé proviene del francés soufflé (soplo). Fue perfeccionado a mediados del siglo XIX por María Antonieta Carême, quien, al cocinar para los nuevos ricos de París, contó con la ayuda de hornos modernos que se calentaban con corrientes de aire en lugar de carbón. Este cambio fue clave para el auge del soufflé.  

El soufflé se hace al horno y allí se produce un crecimiento por la acción del calor sobre el aire contenido en las claras batidas, que se dilatan hasta el doble de su volumen inicial. Por esto, un recipiente no debe llenarse más de ¾ de su capacidad.  Un buen soufflé, cuando tiene las claras firmemente batidas, crecerá por encima de los bordes del recipiente en el que está siendo cocinado.  

En nuestro país esta receta nace con la llegada de los primeros chefs franceses que desarrollaron y posesionaron la gastronomía europea en Quito, Flamaing y Charpantier, que frente a la acogida que tuvieron, se abrió locales con nombres de ciudades europeas como: el Rincón de Sicilia, Hotel Majestic, Hotel Humbolt y el Hotel Savoy entre otros, a inicios del siglo XX. 

Dolores Cacuango

Recordando personajes

Sixto María Durán Cárdenas

Nació en Quito, el 6 de agosto de 1875. Hijo del Capitán Domingo Durán, fallecido joven, Edecán del Presidente García Moreno y de Emperatriz Cárdenas, ejecutante de arpa y órgano “quien le incentivó su inclinación al mundo musical consiguiendo que desde niño desarrollara una íntima relación con este arte”. 

El 1894 se graduó de Bachiller en Humanidades Clásicas. El 95 inició estudios de leyes en la Universidad Central. En 1897 fue miembro de la Sociedad Fígaro y publicó dos artículos titulados “Música” y “Bellas Artes” en la revista de dicha agrupación. En 1899 se recibió de Abogado y el Concejo Cantonal lo designó Defensor de los derechos eventuales de los que están por nacer. En 1900 fue Defensor de Pobres y el Presidente Eloy Alfaro le nombró Profesor de piano para los cursos medios en el reabierto Conservatorio Nacional de Música, dirigido por el profesor italiano Enrico Marconi. 

En 1909 fue electo Presidente de la Corte Superior de Justicia de Quito y miembro del Jurado de premios y recompensas de la Exposición Nacional. En 1910 publicó en la revista “La Ilustración Ecuatoriana” el vals para piano “Corso de flores”. En 1911 apareció su caricatura en el periódico “El Doctor Bambolla” pues era un personaje popular en la bohemia culta de ese tiempo. 

En 1916 fue director de la Escuela de Artes y Oficios. En 1918 sufrió un grave accidente en una de las máquinas de la Escuela y perdió los dedos de la mano derecha. La escritora Zoila Ugarte de Landívar escribió: «El alegre bohemio, el músico del yaraví, tuvo la desgracia de perder los dedos de la mano derecha. No, no fueron sus dedos los que fueron destrozados sin piedad por la voraz máquina del artesano; mutiló el alma soñadora del artista...». 

Entonces se formó un comité para enviarlo a Europa en busca de alivio y consuelo para la infinita tristeza de su espíritu, pues estaba triste, aunque lo disimulaba porque siempre sonreía, y en la Cámara del Senado se aprobó un proyecto de acuerdo con ese objetivo, que sin embargo nunca se cumplió. No pudo continuar su carrera como pianista, pero sí como compositor, y su carácter continuó siendo alegre y optimista.