En el Cerro Colorado fueron sembrados ayer 1.200 árboles nativos

24 de diciembre de 2011 00:00

Los pequeños árboles, envueltos en fundas negras,  pasaban de mano en mano. El personal del Ministerio del Ambiente (MAE)  y un grupo de conscriptos del Fuerte Huancavilca formaron una cadena humana para trasladar las 1.200 plantas nativas, desde los baldes de las camionetas hasta el suelo aun cubierto de hollín del Cerro Colorado.

La institución ambiental empezó ayer el proceso de reforestación de este bosque seco, cuya flora se quemó en un 60% durante el incendio que se produjo  durante cuatro días en la segunda semana de diciembre.

Mercy Borbor, viceministra de ambiente, asistió el proceso y plantó los árboles de cascol, mata sarna, hobo de monte, ceibo, fernan sánchez, laurel blanco y ébano, que cubrirán una superficie de 5.000 metros cuadrados.

Borbor explicó que en esta primera ocasión se estaría recuperando, si los árboles crecen, el 1% del total perdido en el incendio.

Añadió además que este proceso de realizará cada 15 días y que el personal de ambiente deberá monitorear el sector para observar el crecimiento de los árboles.

James Pérez, biólogo del Jardín Botánico, parque contiguo al sector del incendio,   lugar donde se inició hoy la reforestación, considera que el éxito de esta operación está directamente relacionado con la intensidad de las lluvias que  caerán en la zona.

“Con las lluvias, los árboles pueden asentarse y adaptarse, también hay que ayudar con el riego artificial”, señala.
El incendio llegó hasta el límite del Jardín Botánico, recuerda Pérez,   sin embargo pudo evitarse una desgracia a través  de las mangas cortafuegos, que son caminos abiertos entre las plantas.
El biólogo recomienda la apertura de estos caminos en el bosque y el establecimiento de una vigilancia permanente en el área.

Borbor dijo que para el MAE, la reforestación constituye una inversión grande, pero que el valor de todo el proceso aun no lo han establecido en la institución.
Gustavo Iturralde, técnico del MAE, explica que las plantas que se han escogido son nativas, ya que estas se adaptan al ambiente.

En las épocas en las que no llueve, el bosque seco está formado por  árboles amarillo y café.
Iturralde señala que muchas personas piensan erróneamente que el bosque está muerto, porque los árboles no tienen hojas verdes.

“Pero se trata de un mecanismo que emplean para mantener el agua en el suelo, pierden las hojas para que estas no evaporen el agua”.

El Cerro Colorado se encuentra bajo la administración del MAE, no obstante la institución invita a la ciudadanía a formar parte de este proceso, comunicándose con ellos y participando en la reforestación.

Añaden también que el artículo 55 de Código Orgánico Territorial, Autonomía y Descentralización establece que entre las competencias del Municipio está “Gestionar los servicios de prevención, protección, socorro ...”.