Fin de semana ‘santa’
Culmina hoy la Semana Santa con la celebración de la Resurrección de Jesús, vivencia de fe liberadora y transformadora. Salir, compartir y anunciar pide el papa Francisco.
Lástima que esta festividad central de la liturgia coincida para muchos católicos con el retorno del festivo de Semana Santa, sin otra preocupación que llegar a sus hogares a descansar antes de retomar la rutina de la nueva semana.
Lamentable, además, que muchos piensen que la Semana Santa termina con las procesiones del Viernes Santo, quizás porque en los templos se destaca la imagen de la crucifixión, no la de Cristo resucitado.
Y es injustificable que otros, a pesar de considerarse católicos, hayan pasado la Semana Santa solo como unas vacaciones más, atendiendo el llamado de la publicidad comercial.
Es de esperar que haya sido mayoría la de los creyentes que hayan combinado descanso, reflexión y oración.
El misterio pascual rememora la pasión y muerte de Jesús, pero incluye esencialmente su Resurrección. “Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe, vana nuestra esperanza”, como afirma el apóstol San Pablo.
De ahí que la invitación haya sido a celebrar el Domingo de Resurrección, desde parámetros evangélicos liberadores, para resucitar con Cristo a una vida nueva de mayor solidaridad y fraternidad, a hacer de la fe un compromiso de amor eficaz por los demás, especialmente por los más pobres.
Distorsionan, sin embargo, el verdadero sentido de la Semana Santa quienes aprovechan estos días para proclamar su adhesión a los opositores del cambio que favorece a los oprimidos y excluidos, so pretexto de lucha contra el comunismo, haciendo de la religión instrumento de alienación y contrariando las enseñanzas papales, como lo hizo el Domingo de Ramos el cardenal arzobispo de Caracas, y entre nosotros el arzobispo de Riobamba, quien escribió contra las camisas rojas venezolanas, que le recuerdan maliciosamente las negras de Mussolini, y profiriendo calumnias contra el presidente Maduro, haciendo victimario a la víctima.
De la jerarquía esperamos compromiso personal de fe con dimensión social, centrada en la defensa del ser humano frente a los poderes y sistemas sociales que le oprimen, en especial, centrada en la defensa de los más débiles y empobrecidos, como lo predica y practica la ‘Iglesia de a pie en Ecuador’. http://sucumbiosecuadorpaz.blogspot.com/2014/04/quien-es-quien-aqui.html
A propósito, ya en 2013, con ocasión de la Semana Santa, el aún cardenal de Buenos Aires, hoy papa Francisco, pedía trabajar para lograr que la Iglesia esté en la calle tratando de que se manifieste más la presencia de Jesús vivo.
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