San Valentín: ¿Funcionan los hechizos para el amor?
A días del 14 de febrero -San Valentín- resurgen las tradiciones, supersticiones y prácticas populares relacionadas con el amor y el deseo de estar con alguien especial.
Entre estas figuras culturales destaca la creencia en los amarres de amor, rituales o hechizos que, según ciertas tradiciones, buscan influir en los sentimientos o acciones de otra persona para que responda con afecto o permanezca en una relación .
Los amarres y hechizos amorosos son parte de una práctica esotérica que se encuentra en distintas regiones del mundo desde hace siglos. En Mesopotamia, por ejemplo, antiguos rituales invocaban a deidades para intervenir en los deseos de amor de las personas.
En países latinoamericanos, y especialmente en fechas cercanas al 14 de febrero, la gente busca amuletos, velas o rezos con la idea de atraer o recuperar un afecto, incluso cuando su objetivo puede implicar eludir la voluntad del otro.
¿Qué dice la ciencia sobre los amarres y hechizos amorosos?
Desde la perspectiva de la psicología y la ciencia cognitiva, rituales como los amarres se enmarcan dentro del llamado pensamiento mágico, es decir, la creencia de que una acción sin base causal directa puede influir en un resultado real.
No existe evidencia científica sólida que respalde que un ritual pueda alterar los sentimientos, decisiones o deseos de otra persona de forma sobrenatural o externa a su libre albedrío.
Sin embargo, hay aspectos psicológicos que explican por qué algunas personas sienten que estos rituales “funcionan”. El efecto placebo y la expectativa de un resultado deseado pueden influir en la forma en que uno se comporta, se percibe a sí mismo o se aproxima a situaciones románticas.
Creer en un "amarre" puede aumentar la confianza, provocar cambios en el lenguaje corporal o en la forma de acercarse a la persona amada, generando una retroalimentación emocional que podría parecer que el hechizo “hizo efecto” cuando, en realidad, son factores psicológicos internos los que modifican la conducta .
Creencias populares y amor romántico
Además, las creencias sobre los amarres se entrelazan con los mitos del amor romántico, como la idea de que “una persona está destinada a estar contigo” o que el amor verdadero puede “vencer todo” .
Estas supersticiones y expectativas culturales moldean la forma en que muchas personas viven y celebran el 14 de febrero, reforzando la idea de que existe una solución externa para asegurar afecto o fidelidad.
¿Cuáles son los "hechizos" más populares?
Anabela Jarrín es tarotista desde su adolescencia. En la actualidad tiene 58 años y ofrece sus servicios en internet. Ahí muestra algunos de los "trabajos" que realiza.
- Amarres con velas (rojas o rosas). Son de los más clásicos. Las velas rojas atraen pasión y deseo intenso, mientras que las rosas buscan fortalecer el amor romántico y la ternura.
- Amarre con miel y fotos. Se coloca una foto de la persona amada (con su nombre escrito detrás) dentro de un frasco con miel para "endulzar" la relación y mejorar la comunicación o el afecto.
- Amarres con ropa interior (bragas/calzoncillos). Utilizados frecuentemente para potenciar la atracción sexual y recuperar la chispa perdida en la pareja.
- Amarre con cabello y elementos personales. El uso de cabello se considera muy poderoso por su carga energética vital.
- Amarre de la orina. Considerado uno de los métodos más extremos y tradicionales, se suele usar la orina junto con ingredientes como miel o papel con el nombre para intentar atar la voluntad de la persona.
- Amuleto de colibrí. Muy popular en la magia de tradición, se usa para atraer el amor y la buena fortuna en las relaciones.
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— El Telégrafo Ecuador (@el_telegrafo) February 12, 2026
