La panadería Ceibo Renacer da esperanza a afectados por el terremoto

16 de abril de 2018 - 00:00
Las emprendedoras obtuvieron los equipos necesarios para preparar pan: horno, batidora industrial, planchas y una mesa para amasar.
Foto: Cortesía de SECOM

Una asociación integrada por nueve mujeres y un hombre puso en marcha la primera tienda a 20 minutos del centro de Manta. El 24 de marzo inició la elaboración de los primeros 50 productos que los distribuyen en el sector.

Un árbol de ceibo cobija la construcción de la panadería Ceibo Renacer, en Manta, cuyo nombre es el mismo del conjunto habitacional que fue entregado a familias en extrema pobreza, al igual que aquellas que perdieron sus casas en el terremoto del 16 de abril de 2016 y hoy tienen a algún familiar con discapacidad.

Margarita Pilay quiere olvidar ese día en el que la tierra tembló. Ella, con esfuerzo, pudo sacar a su hija con discapacidad intelectual antes de que su morada se destruyera. “Sin embargo, después de esta tragedia vi una luz y una esperanza cuando me entregaron mi casa propia”.

El gusto por la comida, las ganas de emprender y ponerse su negocio la motivaron a crear Asoprohacer, una asociación integrada por nueve mujeres y un hombre. Ellos pusieron en marcha la primera panadería en el conjunto Ceibo Renacer, a 20 minutos del centro de Manta.

Esta idea de negocio comenzó con capacitación, dice Cristina Oquendo, quien es parte de esta asociación. “Es un sueño hecho realidad, a mis 22 años trabajé en una panadería y desde entonces siempre quise hacer pan y vivir de eso. Quince años después esta ilusión se cristalizó”.

La sonrisa y los ojos les brillan a estas mujeres cuando hablan de su negocio, que con apoyo de instituciones públicas y privadas ya está en funcionamiento. “Hemos trabajado con la comunidad para incentivarles a asociarse y a que tengan sus emprendimientos y puedan ser sustentables y prósperas”, afirma Rocío de Moreno, presidenta del Comité del Plan Toda Una Vida.

El Patronato Municipal inició las capacitaciones y después el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) realizó un diagnóstico socioeconómico de los hogares e identificó que no existían lugares cercanos donde ofrezcan este producto. Así inició el apoyo a este emprendimiento.

“La panadería es un plan piloto, creemos que será un negocio que generará otros, contrate mano de obra, involucre a nuevos socios y de esta manera se convierta en un generador de desarrollo en la zona”, señaló Natalia Zárate, del PNUD.

Con el apoyo económico de este organismo se obtuvo los equipos necesarios para hacer pan: horno, batidora industrial, planchas, mesa para amasar, entre otros.

Según ella, en dos semanas se espera que termine la construcción del sitio donde funcionará la panadería.

Para la expansión de su negocio esta semana se capacitarán, de manera gratuita, por medio del Programa de Empresas Solidarias e Innovadoras, que maneja la Alianza para el Emprendimiento y la Innovación (AEI).

Margarita Pilay es la presidenta de Asoprohacer y su casa se ha convertido el lugar en donde los socios se reúnen para elaborar pan hasta que termine la construcción.

El 24 de marzo iniciaron con la elaboración de los primeros 50 productos que los distribuyen en todo el conjunto habitacional. “Nuestro objetivo es distribuir en tiendas y supermercados de la ciudad”, indica Esperanza Mora, otra de las socias.

El trabajo con la comunidad es el aspecto más importante al momento de entregar viviendas, porque sacará adelante a su barrio. Nos motiva ver que los beneficiarios se unan para emprender”, enfatiza Rocío de Moreno.

En las áreas verdes del proyecto Ceibo Renacer se levanta otro emprendimiento: los huertos familiares. Aquí se busca que las madres y sus hijos se involucren en la siembra de sus alimentos.

En una primera etapa de estos espacios comunitarios se trabajará con 75 familias, a las que se les enseñará sobre compostaje y la germinación de semillas. El fin es que ellos continúen con el huerto, comenta Mery Chong, subdirectora de Desarrollo Económico y Productivo del Municipio de Manta, que capacita a estos colectivos.

Se sembrarán varios productos como cilantro, remolacha, lechuga, pepino, tomate, que en una primera etapa será para el consumo interno y después se capacitará a la comunidad para que puedan comercializarlos en otras partes de la ciudad.

Además de estos emprendimientos, durante 90 días la Agencia de Promoción Económica ConQuito trabajará con 47 familias de Ceibo Renacer, con el fin de consolidar ocho negocios más. Se trabajará con en la innovación social, productiva y comercial. (I)

Las familias del proyecto Ceibo Renacer desarrollan un emprendimiento de huertos. Madres e hijos se involucran en la siembra de sus alimentos. Foto: Cortesía de SECOM

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