Jaime les da vida a las imágenes deterioradas

- 20 de diciembre de 2018 - 00:00
Jaime Jimbo restaura imágenes religiosas hace más de 40 años en Cuenca. Sus clientes vienen desde otros puntos del país como Cañar, la Sierra Norte y la Amazonía para hacer sus reparaciones o pedidos.
Foto: cortesía El Tiempo

La restauración y el tallado de figuras se incrementan en esta época del año por las novenas y misas con motivo de la Navidad. La venta de trajes y cunas aumenta.

En un pequeño taller de la ciudad de Cuenca, ubicado en las calles Luis Cordero entre Vega Muñoz y Gaspar Sangurima, se encuentra Jaime Jimbo, un restaurador de imágenes religiosas que desde hace más de 40 años es el encargado de “dar vida” a cientos de figuras.

Cuenta que hace casi medio siglo su padre era el encargado del taller donde las personas mandaban a elaborar imágenes de la Virgen María, el Niño Jesús y de otros santos. “Con el tiempo fue bajando la demanda, pero nos dedicamos más a la restauración, que en esta época aumenta”.

La restauración de imágenes es un proceso que permite recuperar una parte deteriorada de la figura o mejorar su calidad visual. Este trabajo se puede hacer en diversos materiales, como madera, yeso o aserrín.

Las imágenes de madera son su fuerte, señala Cordero mientras talla la imagen de un Niño Jesús en un trozo de cedro que debe entregar la próxima semana.

Admite que para este trabajo, que tiene un costo de $ 300, lo más difícil es crear las expresiones del rostro.

“Los niños deben provocar ternura, y para lograr la expresión adecuada hay que dedicarle algunas horas hasta conseguir el rostro perfecto”, acota.

Algunas imágenes de yeso se observan en su taller, pero solo trabaja con ese material si le piden hacer alguna restauración. “Las figuras a base de este material son más baratas, pero no duran”. 

A pesar de ello, las recibe, aunque advierte al cliente que puede ser más caro el arreglo que una nueva, pero el valor sentimental que tienen hace que la mayoría de personas decidan arreglarlas.

“Las esculturas religiosas deterioradas quedan como nuevas”, analiza Jimbo. Algunas llegan sin brazos, sin dedos y hasta con las facciones del rostro borradas.

Aunque no es el único que se dedica a esta labor, Cordero dice que quedan muy pocos, ya que la venta de figuras de materiales más baratos satura el mercado.

Sin embargo, sus clientes no solo son de Cuenca, pues lo visitan de Cañar, de la Sierra Norte y de la Amazonía para hacerle pedidos.

En general no existe una técnica universal de restauración de imágenes, sino que varía según la obra y el restaurador.

Pero la base de la metodología es similar: La sección perdida o dañada se rellena; La estructura de la zona circundante a la parte deteriorada es continuada hacia adentro de la que falta, prolongando las líneas que llegan al borde.

Las partes que se restauran son rellenadas con el color que corresponda. Y se pintan los pequeños detalles para mantener la uniformidad.

La venta de las imágenes
En la calle Padre Aguirre, cerca de la plazoleta de las flores, se encuentra María Vásquez, quien cada año sale a vender imágenes del Niño Jesús.

Los tiene de diferentes materiales, entre ellos fibra de vidrio y de madera, estos últimos son los más caros.

Vende figuras de diferentes tamaños, además, cunas de madera y atuendos de diferentes colores. “Si alguien se lleva un niñito, se le incluye el vestido y puede elegir el color que quiera”, añade.

En este espacio se han instalado varias vendedoras que ofrecen imágenes para los nacimientos y las novenas, que son frecuentes en diciembre. Los costos van desde un dólar y varían según el tamaño. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: