Gratuidad de la educación es insostenible sin evaluar el sistema

- 19 de enero de 2019 - 00:00

El procedimiento académico y el entorno familiar son los escenarios donde se refuerzan algunos mitos. Muchos países han priorizado la formación inicial (de 0 a 5 años), con profesores más experimentados y mejor preparados.

No olvido la expresión de un estudiante de la Universidad Central quien, durante un foro, dijo que “la educación pública es gratuita porque no cuesta, pues es un derecho de todos los estudiantes, especialmente de los más pobres”.

Este discurso se ha repetido con insistencia en diferentes escenarios y circunstancias. Y ahora es una garantía constitucional. 

Para hallar algunas respuestas a este asunto deseo recorrer algunos mitos, que permitirán aclarar conceptos y mejorar las actitudes sobre la gratuidad.

Un primer mito es aquel que manifestó el estudiante mencionado. Es un equívoco pensar que por ser gratuita no cuesta. En el plano de los hechos sí vale y mucho, la educación pública es pagada por los contribuyentes, por las ventas del petróleo y las remesas de los emigrantes.

Otro mito es sostener que es obligación del Estado invertir en la educación, pero no debe preocuparnos la deserción y repetición estudiantiles, porque, en última instancia, es una norma constitucional.

Es insostenible la gratuidad de la educación sin un sistema de evaluación, acreditación y rendición de cuentas. Recordemos que las obligaciones tienen como contrapartida derechos y viceversa.

La alta deserción y repetición es una pérdida económica, social y emocional.

También se escucha la frase: “Que paguen los ricos la educación de los pobres”.

Eso es un mito, porque el Estado no es de los ricos ni de los pobres. Ahora, si el Estado es de “todos” se debe exigir eficiencia y calidad.

Más mitos
Toda sociedad construye mitos a través del tiempo. En el caso de la educación, los mitos son supuestas creencias concebidas como verdades en el ámbito escolar y que se transmiten de generación en generación. 

A veces pueden tener lógica e incluso vigencia, pero en la práctica son superados por la realidad. En las siguientes líneas otros mitos frecuentes sobre la educación, que servirán para discernir y tomar posiciones.

También es un mito casi generalizado creer que la educación privada es mejor que la pública.

Las investigaciones realizadas demuestran que tanto la educación privada como la pública tienen problemas comunes, especialmente en el rubro de la calidad. Incluso se ha comprobado que ciertos establecimientos privados tienen menos calidad que los públicos.

A mayores sueldos de los profesores más calidad: esta premisa es falsa. La calidad en la educación depende de varios factores: formación de los docentes, rendimiento de los estudiantes, eficacia.

También eficiencia y pertinencia en la aplicación del modelo educativo y de factores asociados como la nutrición y la estabilidad de los hogares. El sueldo ayuda, pero no resuelve el problema.

La coeducación aumenta el riesgo de embarazos: falso. Los estudios comprueban lo contrario: el trato entre los dos sexos facilita el conocimiento y la interrelación natural entre hombres y mujeres. La coeducación bien conducida contribuye a construir sociedades tolerantes, respetuosas de los derechos y promueven la equidad de género.

A Sociales van los vagos, a Física los inteligentes: es un mito muy extendido. La inteligencia es la capacidad para resolver problemas de la vida.

Las Ciencias Sociales, Biológicas y Naturales requieren por igual de personas que estudien con rigor y sin improvisación. El facilismo –si existe- depende de ciertos profesores que no preparan sus clases.

La lista continúa
La secundaria es más difícil que la educación inicial: falso. Muchos países han priorizado la educación inicial, (de cero a cinco años), con los profesores más preparados y mejor pagados.

La razón está en que en los primeros años se forman y consolidan las estructuras cerebrales. Para ello se necesitan pedagogos de la más alta calificación y bien remunerados.

Es importante aprobar Inglés, aunque sin hablar: según datos actuales, la mayoría de maestros de Inglés en el país no hablan ni escriben ese idioma.

En consecuencia, la enseñanza del Inglés deja mucho que desear. Es curioso: la mayoría aprueba Inglés, pero no dominan las destrezas básicas: escuchar, hablar, leer y escribirlo.

El mejor profesor tiene más alumnos perdedores: este mito está extendido en los planteles donde los profesores “cuco” son, supuestamente, más exitosos que los justos y maduros. Los estudiantes que pierden el año reflejan una realidad: la existencia de malos profesores, pues la exigencia y la fuerza son sinónimos de debilidad, que deben ser enmendadas.

La calidad se resuelve con computadores: muchos maestros piensan que con más computadores se mejora la calidad. No es así.

Los computadores son instrumentos, mientras la gestión del conocimiento tiene relación con la aplicación de la meta cognición: construcción de saberes, pensamiento crítico y solución de problemas.

Los títulos son patentes de conocimiento: son certificados que acreditan una profesión o oficio, pero no representan conocimientos. Se ha evidenciado que cambian rápidamente. (O) 

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