Autoridad niega que muerte en Guayaquil sea por AH1N1

25 de julio de 2013 00:00

El director Zonal de Vigilancia de la Dirección de Salud Pública, Johnny Real, negó que la muerte de un paciente que ingresó al área de emergencia en el hospital Teodoro Maldonado Carbo del IESS el pasado viernes con fiebre alta y escalofríos, se debiera al virus AH1N1, del que se han presentado algunos casos en varias zonas del país.  

Esta sospecha provocó que esa zona del hospital se esterilizara y obligó al personal a utilizar mascarillas como prevención.            

Según Real, la causa del fallecimiento fue por problemas cardiovasculares con complicaciones de fondo,  como diabetes y obesidad mórbida. “En este momento no tenemos circulación de virus AH1N1 detectado por parte de los laboratorios, sino de virus propios de la época, pero también hay casos de gripe como la influenza A, que siempre están presentes”, indicó el funcionario.  

DATOS

El Ministerio de Salud Pública hasta el momento registra 53 casos a nivel nacional.

En Guayaquil se presentó el último enfermo por influenza AH1N1 en marzo.

Los casos sospechosos
son sometidos a la  Prueba Molecular de la Reacción en cadena de la Polimerasa (PCR), para descartar o confirmar el virus.  

Los grupos de riesgo
están formados por embarazadas, menores de 5 años, mayores de 60 y personas con enfermedades como anemia, diabetes, cáncer e hipertensión.
También aclaró que no existe como tal un  cerco epidemiológico, pues esta medida se implementa cuando efectivamente existe la presencia del virus. “Lo que se han tomado son medidas de higiene al recomendar a las personas que en sus casas tengan cuidado para evitar que se contagien. Esos cercos se hacen ante el proceso de fácil transmisión y eso no es lo que tenemos. En los hospitales lo que existe en las entradas de emergencia es triaje, medida para saber la magnitud del problema de salud que aqueja al enfermo”, dijo.  

No obstante, el epidemiólogo Elio Ochoa, miembro del hospital Teodoro Maldonado Carbo, aseguró que desde que se conocieron los casos en Ambato, se destinó un área que anteriormente era de rehabilitación, en la que asignaron cuatro camas. “La vez anterior fue más severo. Esperamos que esta ocasión, de llegarse a presentar, sea mucho más leve porque hay un alto porcentaje de personas que tienen inmunización por exposición al virus. Si alguien tuvo influenza AH1N1 y tomó Oseltamivir o se puso la vacuna, la probabilidad de que le dé influenza severa va a ser mucho menor porque ya tiene anticuerpos”.  

Para el alergólogo Iván Chérrez Ojeda, el cerco epidemiológico es una buena medida. “Si el virus se inició en la Sierra, esto hará que de manera temprana se prevenga. Lo que debe existir es una mayor preocupación de parte del paciente porque los síntomas aparecen entre los dos o tres días de infección. Por ejemplo, si  un comerciante adquirió el virus en su ciudad natal hace cuatro días, hasta  esa fecha ya  ha infectado a otros”.

Lo mismo opina Real, quien dice que el AH1N1 es un virus estacional más, como la gripe común, AH3N2, influenza tipo b, y las estacionales tipo A. “Todos pueden causar complicaciones si no se tratan. Las muertes que se han originado son porque los pacientes han llegado de forma tardía a tratarse y tienen enfermedades crónicas de fondo como diabetes, anemia, cáncer, hipertensión”.

Hace un semana circulaba a través de Twitter una información que indicaba que un grupo de estudiantes de un colegio de Samborondón había adquirido el virus, lo mismo que posteriormente fue descartado por la  Dirección de  Salud Pública. El pasado martes se reportó un nuevo caso en Pelileo, provincia de Tungurahua.

Real aseguró que se realizó la solicitud de la vacuna trivalente, elaborada con los virus que circulan en el país como AH1N1, AH3N2 e influenza B, debido a que cada año el virus sufre una mutación. El proceso de revacunación empezará entre octubre y noviembre y se espera llegar a 4 millones de personas que integran los grupos de riesgo.  

Ochoa explicó que  existen dos esquemas de vacunación, la norte y la sur. “Nosotros si bien estamos en el hemisferio sur, Guayaquil tiene más circulación de gente en el norte, de emigrantes y viajeros, por lo tanto nuestras cepas son del norte, no del sur y por eso se realiza la vacunación”.