Ecuador / Viernes, 20 Febrero 2026

Присоединяйтесь к Вавада казино и начните играть с бонусами уже сегодня — быстрый вход и топовые игры ждут вас!

Guardaparques y técnicos trasladan tortugas gigantes durante su liberación en la isla Floreana.

Las tortugas gigantes vuelven a la Isla Floreana en Galápagos

Guardaparques y técnicos trasladan tortugas gigantes durante su liberación en la isla Floreana.
Foto: Cortesía
Un total de 158 tortugas fueron liberadas en la isla Floreana, en Galápagos, como parte de un proceso de recuperación y restauración de la especie.
COMPARTE EN: Facebook X LinkedIn Correo

Después de más de cien años sin tortugas gigantes, la isla Floreana vuelve a albergar a esta especie emblemática de Galápagos.

El Ministerio de Ambiente y Energía encabezó la liberación de 158 ejemplares, en el marco del Proyecto de Restauración Ecológica de Floreana.

La iniciativa contó con el apoyo de organizaciones especializadas en conservación, entre ellas Galapagos Conservancy, Fundación Jocotoco, la Fundación Charles Darwin e Island Conservation.

Lea también: USD 6,5 millones para proyectos de desarrollo en Galápagos

Las tortugas gigantes cumplen un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas terrestres de Galápagos. Son consideradas “ingenieras del ecosistema” porque dispersan semillas, regulan la vegetación y favorecen la regeneración natural del hábitat. Su retorno a Floreana representa la reactivación de procesos ecológicos que habían desaparecido junto con la especie.

¿Cómo inició todo?

Los ejemplares liberados provienen del Centro de Reproducción y Crianza en Cautiverio “Fausto Llerena”, donde se desarrolló un programa especializado basado en individuos con alta carga genética de Chelonoidis niger, linaje endémico que fue redescubierto en el volcán Wolf, en la isla Isabela. Este hallazgo científico permitió recuperar una línea genética que se consideraba extinta y planificar su reintroducción progresiva en Floreana bajo criterios técnicos estrictos.

Antes de su liberación, cada tortuga pasó por protocolos sanitarios rigurosos que incluyeron cuarentena, desparasitación, evaluaciones morfométricas e implantación de microchips para su identificación y seguimiento. Estas medidas buscan garantizar la supervivencia de los ejemplares y facilitar su monitoreo a largo plazo.

Lea también: Galápagos: Así fue la liberación de 277 tortugas gigantes.

El traslado

El traslado de las tortugas hasta el punto de liberación implicó un amplio despliegue operativo. Guardaparques y técnicos recorrieron cerca de siete kilómetros por zonas volcánicas y de difícil acceso, asegurando que los animales llegaran en condiciones adecuadas a su entorno natural.

Este avance es resultado directo de las acciones de restauración ejecutadas en Floreana, como la erradicación de especies invasoras —entre ellas roedores y gatos ferales— y la implementación de sistemas de monitoreo ambiental.

Te puede interesar:

En redes
Ocultar
Contenido externo patrocinado