Economía

Cosechas de maíz y semillas de arroz reactivan a Manabí y a su economía

El Ministerio de Agricultura comenzó el Programa de Multiplicación de Semillas de Arroz hace 3 años en Guayas.
02 de agosto de 2016 00:00

En Manabí, en los cantones Rocafuerte, Tosagua y Portoviejo, las edificaciones cuarteadas se mezclan con imágenes de pesados tráileres cargados con maíz, largas filas de camionetas en los centros de acopio y agencias bancarias copadas de clientes. Esto sucede porque las cosechas de maíz y semillas de arroz están reactivando la economía de aquella provincia.

Según el Ministerio de Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), se encuentran en plena producción 82 mil hectáreas de maíz y 100 hectáreas de semilleros de arroz. La actividad económica ha mejorado gracias a los altos rendimientos y a los precios de los cultivos.

“Este año no hay daños en los cultivos y el precio ayuda a superar los efectos del terremoto. Me pagaron $ 15,50 por quintal”, expresó Kléber Rodríguez mientras descargaba su maíz en el centro de acopio de la Asociación Nueva Generación. El mercado local reaccionó favorablemente con un pago superior al precio mínimo de sustentación vigente ($ 14,9) por quintal de maíz con 13% de humedad y 1% de impurezas.

Freddy Toala, quien preside la Asociación Nueva Generación y recibe el maíz de sus socios, explica que los productores se sienten respaldados por la política gubernamental que permite la ‘absorción del maíz’ implementada por la empresa pública Unidad Nacional de Almacenamiento (UNA EP), a un precio mínimo de sustentación. En 2015, cuando los precios de mercado estaban debajo del valor de sustentación, ellos vendieron 24 mil quintales de maíz a la UNA EP.

Actualmente, los precios son regulados por el mismo mercado, indicó Édgar Bailón, administrador del centro de acopio de la Asociación de Mujeres Comunitarias del cantón Tosagua, donde reciben 2 mil quintales diarios de maíz. “El mercado está muy competitivo. Las empresas balanceadoras nos buscan debido a la alta calidad del producto y nos pagan hasta $ 15,66 por quintal”, explicó.

Jimmy Cedeño, propietario de un centro de acopio, genera las órdenes de compras del maíz que abarrotan el negocio. “Este precio ayuda a los agricultores”, dijo y añadió que objetó el ingreso de compradores informales de otras provincias, que puedan causar pérdidas a las pequeñas industrias avícolas.  

La intervención pública busca superar distorsiones  

Mao Lam Palacios, gerente General de la UNA EP, manifestó que la empresa cumple con su rol de regulador de los mercados. Ya sea con la compra al pequeño productor, o con la venta de las reservas estratégicas a las industrias. Esto último, para evitar que el precio se dispare, y el costo adicional sea transferido al precio final del alimento balanceado, que a su vez afecte el costo del pollo o huevos, incluidos en la canasta básica.

Para superar las distorsiones en ese lado de la cadena productiva, la UNA EP colocó 12.084 toneladas de maíz de la cosecha 2016 en las industrias fabricantes de alimento balanceado y criadores de aves del país.

Además, se dio un trato preferencial a los pequeños y medianos productores avícolas de Manabí, afectados por el terremoto, a quienes se les negoció 4.319 toneladas con pagos a plazos.

Hernán Macías, quien posee una granja incubadora de pollos BB, y otra para crianza de pollos en Picoazá (Portoviejo), es uno de los beneficiarios. “El terremoto no afectó la infraestructura, pero destrozó los huevos que estaban en gavetas en pleno proceso de nacimiento. Las pérdidas llegaron a $ 200 mil, pero otros compañeros perdieron hasta $ 500 mil”, relató.

Ante esta situación, Macías y otros 14 avicultores accedieron a la venta de maíz a plazos de hasta 90 días. “Eso nos permitió seguir produciendo”, destacó. Ahora, esperan que el mercado manabita termine de reaccionar, para efectuar la venta directa de aves en mercados que fueron afectados por el sismo.

Los semilleros de arroz superaron la meta

En semilleros de arroz de Rocafuerte y Portoviejo, los rendimientos superaron la meta de 4,5 toneladas por hectárea, prevista en el programa de Multiplicadores de Semillas de Arroz, del Magap.

Tito Muñoz, quien cultivó 1,4 hectáreas en el recinto El Pueblito, obtuvo 5,9 toneladas por hectárea. Él tiene experiencia como proveedor de la empresa privada, pero desde este año, ofrece su cosecha a la UNA EP, que se articula con el Magap en la parte de comercialización, dentro de un convenio diseñado para el fomento productivo.

Muñoz, junto a 25 productores, recibió kits con fertilizantes, semillas e insumos subvencionados por el Magap, asistencia técnica y un crédito productivo por $ 1.400 de BanEcuador. El beneficio aplicó en 108 hectáreas, en total.

Los productores reciben $ 46  por la saca de 200 libras de semillas registradas de arroz, con 20% de humedad y 5% de impurezas, al comercializar con la UNA EP. Aquel precio es superior al valor comercial, el cual es actualmente de $ 35,50 por la saca de 200 libras en cáscara, con 20% de humedad y 5% de impurezas.

Hay sitios en donde la productividad de semillas de arroz es mayor. “En El Cady sacamos entre 8 y 9 toneladas”, dijo Erwin Gagliardo, técnico del Magap y líder del programa. (I)

Gracias al apoyo técnico ofrecido por el Magap, los agricultores alcanzan mayores niveles de productividad por hectárea.
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