Un pañuelo en la rodilla para perder la tibieza

- 19 de diciembre de 2018 - 00:00

A la mitad del encuentro, Gabriela Silva, moderadora del foro junto a Adelaida Jaramillo, habló de la presencia del tema de género en las historias que escriben Ampuero y Ojeda.

“No sé si soy una escritora comprometida, pero sí soy una mujer comprometida”, dijo Ampuero, quien sostuvo que no puede vivir sin tener una posición clara sobre la violencia contra las mujeres, algo que se va a sentir en sus historias. Y agregó que le perturba bastante “la gente que no tiene una posición sobre esto”.

Para decir que la tibieza es el peor de los pecados, Ampuero recordó su formación escolar, muy marcada por la religión, y citó una frase de la Biblia: “A los tibios los vomitaré de mi boca”.

“No puedo ser tibia frente al embarazo infantil, frente a la prohibición del aborto en todos los casos...”. Mientras lo decía, Ojeda sacó un pañuelo verde, popularizado en Argentina por los activistas a favor de la legalización del aborto, y se lo colocó sobre la rodilla. Ahí se quedó hasta el final.

“No puede ser que estemos votando a gente que está en contra del aborto en todos los casos”, continuó Ampuero. “Ahora mismo seguro está ocurriendo una violación, y no puede ser que obliguemos a mujeres a llevar el embarazo de su violador”.

Ojeda suscribió las palabras de Ampuero y agregó además que “fingir que se escribe desde la neutralidad es un absurdo. Es un cliché de los escritores ‘correctos’”.

En ese sentido, dijo que “hay que reivindicar esa escritura que ha sido denostada por ser considerada femenina, esa idea de que las mujeres escriben erotismo porque escriben del cuerpo. ¿Quién puede salir de su cuerpo?”, dijo esta autora que sostiene que hay que volver a una dimensión sensible de la literatura, a la escritura como una forma de ejercer la empatía. “La escritura te hace reconocer qué tanto tienes de aquellas personas que consideras despreciables”. (I)

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