Las nuevas generaciones cultivan la expresión juvenil del pasillo

- 06 de marzo de 2019 - 14:24
Parte del grupo La Vanguardia, durante su debut el pasado viernes en los 11 años del Museo de la Música Popular.
Fotos: César Muñoz / EL TELÉGRAFO

El grupo La Vanguardia, formado por alumnos y egresados de la Escuela del Pasillo Nicasio Safadi, interpretan composiciones de jóvenes ganadores en los concursos del Museo Municipal de la Música Popular Julio Jaramillo.

La Escuela del Pasillo Nicasio Safadi es un semillero de jóvenes talentos dispuestos a preservar ese género musical declarado Patrimonio, Cultural, Nacional, Inmaterial del Ecuador el 26 de noviembre de 2018, para fomentar su continuidad y vigencia en las generaciones sucesivas.

Con ese objetivo surgió La Vanguardia, un grupo conformado por 10 alumnos y egresados de la citada escuela, de entre 18 y 25 años, quienes debutaron y brillaron sobre el escenario el viernes 1 de febrero.

Lo hicieron con motivo de la celebración del décimo primer aniversario del Museo Municipal de la Música Popular Julio Jaramillo Laurido.

Su directora, Jenny Estrada, explica que los músicos (3 requintos, 3 guitarras, 4 cantantes) cumplen la misión de interpretar los pasillos ganadores de los concursos para jóvenes compositores que cada año convoca el museo de la música. 

“Es un pasillo más actual, más moderno, con una música nueva, un mensaje diferente, porque es la expresión juvenil del pasillo”.
La también historiadora y pianista recuerda que un estudio realizado en un comunidad guayaquileña dio como resultado que a los jóvenes no les gustaba ese género porque lo sienten como “una música llorona, triste, antigua y en decadencia”.

Por eso afirma que ha trabajado con los maestros y alumnos en hacer del pasillo una canción sentimental, de afectos o desafectos, sin que pierda su formato.

“Es una música hermosa. Hay temas al amor, al desamor, a la madre, a la naturaleza, pero tratemos de no llorarle al mundo nuestra música, sino de presentarla con armonía, melodía, evitando caer en lo que en las encuestas siempre nos han criticado los jóvenes”.

Es decir, afirma, el género se mantendrá siempre como en los concursos nacionales, con estribillo en la primera y segunda parte.

“No se pierde el formato musical, mucho menos en la interpretación, en la armonía de la composición. En el acompañamiento sí podemos hacer variantes”.

La Vanguardia está dirigido por Cosme Chalén (24 años), egresado de la Escuela del Pasillo, unos de los compositores y además profesor de guitarra y requinto en esa institución.

Cuenta que en conjunto con sus estudiantes formó el proyecto musical que, bajo la dirección de Estrada, tiene como objetivo difundir las nuevas composiciones de pasillos, alejándose un poco del carácter tradicional, sin perder su esencia.

“Los arreglos y la musicalidad de las composiciones nos orientan a no encasillarlo como un pasillo habitual, ya que se toman elementos de otro género con la finalidad de innovar”.

De hecho, la formación de este joven talento no es netamente tradicional, pues ha tenido maestros de diferentes géneros como música nacional, jazz y académica. “Como consecuencia de esos aprendizajes se tiene un resultado de arreglos y armonías diferentes modernas y frescas”.

Explica que la esencia del pasillo es triste y lo que diferencia a La Vanguardia es que está más apegado a la música actual.

“Los arreglos que realizamos son diferentes, pero mantenemos la identidad musical del pasillo para llevar a un público más joven y motivarlo a que mantengan sus raíces musicales”.

Mayda Molestina (26 años) es una de las cuatro voces que cantaba los pasillos tradicionales y ahora lo hace con las nuevas composiciones, como parte de La Vanguardia.

La egresada de la Escuela del Pasillo señala que las actuales estructuras musicales aplican nuevas armonías, un poco de jazz de blues, voces frescas.

Eso le da un toque más contemporáneo, sin perder la esencia del pasillo tradicional. El pasillo se está adaptando a la nuevas formas musicales”.

La joven expresa su satisfacción porque las nuevas generaciones están interesados por nuestra música. “Es un compromiso importante cantar estas nuevas composiciones ya que requiere también de creatividad vocal y de mucha expresión”.

Uno de los tres guitarristas del proyecto musical es Carlos Sovenis (18 años), egresado de canto y actualmente alumno de guitarra.

Él comenta que entre el pasillo tradicional y el que ejecuta La Vanguardia, existe una gran diferencia en la armonía sobre todo en la posición de los acordes y las letras.

“Hay más armonías, más acordes. Las letras se diferencia en que antes se hablaba del desamor y era un lenguaje directo. Ahora se habla del amor y se canta en tercera persona”.

El músico indica que también se dejan atrás ciertos arcaísmos con las palabras modernas. Por ejemplo, explica, en el pasillo Ángel de luz , ya no se utiliza esa abreviatura “do”, que quiere decir donde. (I)

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