Álvaro García Linera

29 de noviembre de 2013 - 00:00

El vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia visitó nuestro país la semana pasada. Entre otras actividades, ofreció una conferencia sobre su libro Geopolítica de la Amazonía. Brindó, además, un respaldo solidario al Gobierno y pueblo ecuatorianos en su lucha contra Chevron.

García Linera es un batallador incansable por la conquista del poder para los pueblos indígenas y los trabajadores.

En 1981 parte para México para continuar con sus estudios en la UNAM, obteniendo un título de posgrado en Matemática. Retorna en 1985 y toma contacto con dirigentes campesinos y mineros. Inicia diálogos para plantearles la hoja de ruta: construcción de la unidad y, posteriormente, sublevación de indígenas y obreros para la toma del poder político.

Las fuerzas represivas lo someten a terribles torturas durante varios días, antes de presentarlo ante el ministerio público.En 1986 se constituye el Ejército Guerrillero Tupac Katari (EGTK). García Linera es miembro fundador. Confluyeron dos sectores: un grupo de campesinos aymaras y quechuas; y el grupo formado por jóvenes mestizos de clase media y obreros. Ambos coincidían en la premisa de incorporar a más sectores de la sociedad boliviana para la lucha. Se proponían construir en Bolivia la alianza obrero-campesina, planteada por Lenin, como núcleo del proceso transformador. Hasta 1992, entre otras importantes tareas, dedicó grandes esfuerzos a dar su aporte ideológico al EGTK.  

El 9 de marzo de 1992 es detenido su hermano Raúl. El 10 de abril de ese mismo año es tomado prisionero Álvaro. Las fuerzas represivas lo someten a terribles torturas durante varios días, antes de presentarlo ante el ministerio público. Sobre este acontecimiento, escribió: “Era de noche y parecía que todo estaba acabado…

Obligado, a patadas, a mantenerme de pie y sin dormir esos días, torturado y amenazado con recibir una bala en la cabeza ante la negativa de delatar a mis compañeros, tomé una decisión: o bien me matan o luego serían ellos los perdedores, ya que utilizaría cada átomo de la llama de la vida salvada para reconstruir y alcanzar nuestros sueños colectivos de un poder indígena y popular”.

Estuvo en prisión -junto con los principales dirigentes del EGTK- durante cinco años. Tiempo que aprovechó para lecturas y reflexiones. Escribió el libro Forma valor, forma comunidad, que fue publicado mientras permanecía en la cárcel.

En 1997, por no haber alcanzado su juicio una sentencia, es liberado. Inmediatamente retoma la tarea principal: la reconstrucción de una estructura política -esta vez sin armas- que sea capaz de cuestionar, enfrentar y derrotar al neoliberalismo.

Con Evo Morales participa como candidato a la Vicepresidencia. En diciembre de 2005 triunfan con más del 50% de los votos.

Hoy en Bolivia, luego de grandes batallas contra los neoliberales separatistas, existe el Estado Plurinacional
y Comunitario. En la Asamblea Legislativa hay una mayoría de indígenas, campesinos, obreros, pequeños
productores. Las empresas estratégicas que estaban en manos privadas han retornado a manos bolivianas.

Las ciudadanas y ciudadanos ahora son propietarios de sus recursos naturales. En 1992 las fuerzas represivas, propiedad de los neoliberales, no mataron a Álvaro García Linera.

Los hechos demuestran que ellos perdieron; demuestran que el pueblo ganó.