Ecuador / Sábado, 29 Noviembre 2025

Titular: Muere el influencer ruso Dmitry Nuyanzin tras reto extremo de comer 10.000 calorías diarias

Del experimento viral a la tragedia: fallece Dmitry Nuyanzin en pleno desafío de sobrepeso
Foto: Internet
Reto extremo convertido en tragedia. El entrenador e influencer ruso Dmitry Nuyanzin, de 30 años, murió de un paro cardíaco tras someterse durante semanas a un experimento en redes sociales.

El entrenador personal e influencer ruso Dmitry Nuyanzin, de 30 años, murió de un paro cardíaco en medio de un arriesgado experimento que él mismo diseñó para promocionar su programa de pérdida de peso: consumir hasta 10.000 calorías diarias durante varias semanas para engordar rápidamente y luego documentar el proceso de adelgazamiento en redes sociales.

Nuyanzin, originario de Orenburg y con formación en la Escuela de Reserva Olímpica de Orenburg y en la Universidad Nacional de Fitness de San Petersburgo, había anunciado a sus seguidores que planeaba ganar alrededor de 25 kilos (unas 55 libras) a base de comida ultracalórica —bollería, tortas, dumplings con mayonesa, hamburguesas, pizzas y snacks— para luego perder ese peso aplicando su propio método de entrenamiento y nutrición.

El reto, que él describía como una “maratón” de comida, se convirtió en el eje de sus últimas publicaciones. En sus videos se le veía desayunando pasteles y media tarta, almorzando casi dos libras de dumplings con mayonesa y cenando hamburguesas con dos pizzas, además de picar papas fritas durante el día. Para muchos de sus seguidores, el experimento era una demostración extrema de disciplina; para especialistas consultados por medios internacionales, se trataba de una dinámica “extremadamente peligrosa” para el sistema cardiovascular y digestivo.

En apenas un mes, el influencer consiguió aumentar cerca de 13 kilos, superando los 100 kilos de peso y duplicando o cuadruplicando la ingesta calórica recomendada para un adulto activo. Sin embargo, en los días previos a su fallecimiento comenzó a reportar malestar general, canceló sesiones de entrenamiento con sus clientes y dijo que acudiría a una revisión médica urgente, algo que finalmente no ocurrió. Nuyanzin murió mientras dormía; los primeros reportes hablan de fallo cardíaco asociado al estrés extremo al que sometió a su organismo.

El entrenador había vinculado el experimento a un concurso para sus seguidores: prometía pagar alrededor de 100 dólares a quienes pesaran más de 100 kilos y lograran perder el 10 % de su peso antes de Año Nuevo siguiendo su programa. Su idea era adelgazar al mismo tiempo que ellos, usando sus propios resultados como prueba de eficacia. Tras conocerse la noticia de su muerte, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida y también de críticas a la presión por generar contenido cada vez más extremo en internet.

Médicos y especialistas en salud pública han aprovechado el caso para lanzar nuevas alertas sobre los riesgos de los desafíos virales relacionados con la comida y el cuerpo. Recuerdan que un aumento brusco de peso, especialmente basado en grasas saturadas y comida ultraprocesada, incrementa la presión arterial, altera los lípidos en sangre y sobrecarga el corazón, elevando el riesgo de arritmias, insuficiencia cardíaca y muerte súbita, incluso en personas jóvenes y entrenadas.

La muerte de Dmitry Nuyanzin ha reabierto el debate sobre hasta qué punto las plataformas deberían regular o etiquetar contenidos que promuevan experimentos extremos con la salud, así como la responsabilidad de influencers y marcas a la hora de proponer retos que pueden tener consecuencias fatales más allá de la pantalla.

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