Sembrar cebada, una tradición familiar y una opción de negocio

08 de septiembre de 2013 - 00:00

Su piel tostada y enrojecida por el sol es la marca de su trabajo como agricultor de cebada. Kléver Perugachi realiza este trabajo desde hace 12 años en la provincia de Imbabura. Este hombre de baja estatura a diario sale de su vivienda, desde la madrugada, hacia los campos. “Lo primero que hago es santiguarme por el nuevo día que me espera y pedir por el crecimiento de  la cosecha de cebada”, contó.

La variedad Cañicapa o cebada forrajera -que cultiva Kléber- es utilizada para elaborar cereal, máchica y  balanceado, y ha repuntado en los últimos tres años. “Antes se cultivaba poca cebada por la falta  de dinero. Es duro comprar todos los insumos que se necesitan para producir la tierra. Ahora la economía ha mejorado”, manifestó.

Perugachi es uno de los 650 agricultores que han sido beneficiados con el programa “Siembra Cebada”, que es impulsado por la Cervecería Nacional (CN) desde 2009. “Son cerca de 3.000 personas,  contando con sus familias, que se han beneficiado. El principal foco de este programa es el mejoramiento social”, aseguró David Grey, jefe de Desarrollo Sostenible de  la CN.

Explicó que el programa consiste en dotar a los agricultores de semilla certificada, abono y  el material que necesiten. Después, la etapa de cosecha donde se capacita al agricultor y se cierra el círculo con la comercialización. “Hacemos que el productor llegue al comprador final y gane 100%”.

Agregó que los agricultores provienen de distintos parajes. Por ejemplo, de Imbabura están los cantones Pimampiro, Cotacachi, Otavalo, Antonio Ante e Ibarra. En Pichincha, mencionó Cayambe, Pedro Moncayo, y en Carchi, el cantón Montúfar.

Alrededor de 3.000 personas, contando con sus familias, se han beneficiado de este programaEl vocero del programa contó que empezaron a implementar este plan con la firma de un convenio con el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), que dio el aval para trabajar con pequeños productores de la tierra.

Según la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua (Espac) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), realizada en 2012, Ecuador destinó 7,38 millones de hectáreas a la labor agrícola.  

Asimismo, Grey dijo que en 2010 “Siembra Cebada” recibió su primera cosecha. Inicialmente fueron 23 hectáreas y 15 agricultores beneficiados. Actualmente, la cifra es de 800 hectáreas cosechadas y 650 productores favorecidos. Indicó que otro de los enfoques del programa es la reactivación del cultivo.

Perugachi contó que hace ocho años las tierras - lotes San Mateo de Imbabura-, en las que hoy trabaja, estaban abandonadas. “Con tres personas sembramos cerca de 30 hectáreas. Pagamos 100 dólares por hectárea que arrendamos. Ahora cada vez que vemos los sembríos nos llenamos de emoción. Se ve bonito cuando están doradas”, dijo.

Actualmente, Perugachi vende a 22 dólares el quintal de cebada. “Con eso mantengo a mi familia, mi hijo  como hizo mi padre Gonzalo, quien me enseñó el trabajo”, dijo.

Otro de los beneficiarios del programa es Germán Vargas. A diferencia del primero este ingeniero agrónomo  de profesión, esta dedicado a cultivar la cebada de variedad Scarlett, que se utiliza en  la malta y la cerveza.

Verónica Luna, técnica de CN, explicó que el proceso de madurez de la Scarlett se da entre 120 y 140 días, a diferencia de la Cañicapa que es de 360 días. “El tiempo que se tome dependerá de la altura sobre el nivel del mar. En esta ocasión es de 2.000 metros sobre el nivel del mar”, recalcó.

Vargas indicó que en sociedad con otro agricultor (Hernán García) arrienda lotes en Yahuarcocha, en  la provincia de Imbabura. Empezó la siembra de cebada el pasado 25 de abril hasta finales del mes pasado esperaba obtener su primera cosecha, que significaría entre 500 y 600 quintales. La primera que sería comercializada. En esta variedad la rentabilidad es de  alrededor de 1.000 dólares por hectárea.

El vocero del programa aclaró que el objetivo no es a  nivel industrial. “Lo que nos interesa es el  beneficio del agricultor. Aquí ellos ganan el triple, 2 toneladas por hectárea de la media en el país que es de 0.6  con la cosecha de la Cañicapa. Mientras que con la nueva semilla Scarlett, el resultado es superior a tres toneladas”.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: