13 especies de árboles nativos fueron sembrados en Cerro Paraíso

- 14 de diciembre de 2019 - 13:00
Foto: María Fernanda Arreaga / El Telégrafo

Emily Quiroga y Daniela Pineda, ambas de 9 años, hicieron equipo durante la jornada de siembra de árboles nativos efectuada la mañana de hoy 14 de diciembre de 2019 en el Cerro Paraíso, de Guayaquil.

Equipadas con sus gorras y pañoletas de boy scouts las menores caminaron por un sendero. Luego se acercaron a uno de los hoyos previamente cavados y señalados con estacas. Allí decidieron que mientras la una sostenía la planta la otra con ayuda de una pequeña pala echaría tierra de sembrar. Al final usaron sus manos para compactarla.

Para ambas era la primera vez que plantaban un árbol. "Le diré a mi mami que me traiga para visitarlo", dijo Emily.

siembraFoto: María Fernanda Arreaga / El Telégrafo

En la actividad, organizada por el Municipio de Guayaquil, participaron más de 110 boy scouts del grupo 19, de Guayaquil y voluntarios de diferentes empresas privadas. Ellos sembraron 300 árboles de trece especies nativas: seca o pepa de vaca, laurel negro, cascol, pechiche, guayacán, guachapelí, ceibo, fernán sánchez, amarillo, pijío, guasmo, ébano y roble.

No importó el inclemente sol que había, sino contribuir con la conservación del bosque. En los próximo 20 años se espera que esto permita la captura de 400 mil toneladas de dióxido de carbono. El bosque Cerro Paraíso tiene 299 hectáreas. Allí albergan 120 especies de flora, 111 aves y 8 especies de mamíferos.

César Ramírez, de 9 años, y Kurt Suárez, de 8, sembraron juntos un guayacán. Para ellos la actividad fue divertida. Cuando colocaron la tierra de sembrado decidieron cantar "tierra linda, tierra natural". También hubo familias que se sumaron a la jornada de reforestación. Mateo, de 7 años, junto a su madre plantó un pechiche. "Esta es la mejor manera de que ellos aprendan a cuidar el planeta", aseguró Laura Díaz.

Según Bolívar Coloma, director de medio ambiente de la Alcaldía, explicó que se decidió hacer estar reforestación en diciembre porque es la mejor época del año previo a la temporada de lluvia. "De esta manera se puede sembrar y asegurar que las especies sobrevivan a las condiciones climáticas de un bosque seco tropical".  El índice de supervivencia supera el 60%.

Aseguró que el bosque es importante porque aporta a la humedad para las ciudades, manejan el ciclo de agua y captura el efecto invernadero.

La alcadesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, participó en la jornada. Anunció que la meta es llegar a sembrar a 31.000 árboles nativos en 2020.

Asimismo, recordó que esta actividad se suma a otras para convertir a Guayaquil en un símbolo verde y de vida. Ella mencionó que se ha declarado a la ciudad libre de delfinarios. Además que se firmó un convenio con la CAF para convertir los gases, que se emanan en los rellenos sanitarios, en menos contaminantes.

La próxima semana prevén sembrar 400 plantas en la Facultad de Ciencias, de la Universidad de Guayaquil, y otros 300 en Bosqueira. Esto como parte de la meta de este mes para reforestar 1.000 especies nativas. (I)

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