Especial coronavirus

La falta de fondos por el covid-19 obliga a planteles privados a cerrar

- 30 de abril de 2020 - 00:00
Ilustración: El Telégrafo

La Escuela Particular Fundación Nuevo Mundo, en la que estudiaban 230 estudiantes de básica, dejó de funcionar. Hay otra unidad que analiza la situación por la falta de alumnos matriculados. Corpeducar pide iniciar clases.

Liliana Tumbaco lamenta que su hijo ya no pueda terminar la escuela y se separe de sus compañeros del salón de clases y docentes. No los volverá a ver. Ahora esta madre deberá buscar el traslado del pequeño a una unidad fiscal cercana a su sector para que continúe con sus estudios.

Su hijo es uno de los 230 estudiantes de la escuela particular de educación básica Fundación Nuevo Mundo que recientemente anunció su cierre después de 35 años. Esto como consecuencia de la emergencia sanitaria que vive el país por el covid-19.

Su directora Patricia McTeague explicó que la decisión fue tomada ante la falta de fondos por la que atraviesa la Fundación Nuevo Mundo. La razón: ya no contarán con la venta de libros, uniformes ni con los almuerzos que se generaban con la asistencia de los menores. “Esas fuentes de ingresos para sostener la escuela han desaparecido. Cerramos porque estamos conscientes de la situación actual. Es doloroso”.

No obstante, McTeague aclaró que los niños no se quedarán sin estudiar. Tras el anuncio enviaron al distrito de Educación y a la subsecretaria de la zona 8 la lista de alumnos para que puedan ser ubicados en escuelas cercanas a su sector. “Cada padre tiene que contactar al distrito para pedir el traslado”.

Según Abelardo García, de Corpeducar, existen algunos establecimientos que consideran tomar esta decisión. “Al detenerse la matrícula los planteles educativos no tienen idea de con cuántos alumnos van a contar”. Citó el caso de una escuela particular en el Guasmo Sur, de Guayaquil. Se trata de la Escuela Particular Jesús del Gran Poder con 40 años de funcionamiento.

Su director Winter Morrillo reconoce que la situación no es alentadora. Incluso ha elevado la consulta sobre ¿qué pasaría si la unidad cierra?
Asegura que debían estar matriculados 250 alumnos, pero solo hay 20. “No habría cómo sostener el plantel y pagarle a los docentes que trabajan allí. Aún no he decidido nada. Estoy haciendo un estudio del caso”.

Sin embargo, Morrillo señaló que analizan la posibilidad de un acercamiento con los padres de familia que le han planteado que no matricularán a sus hijos porque no tienen dinero y otros han pedido que baje el valor de la matrícula y pensión.

Asimismo, García explica que hay escuelas parroquiales, que maneja la Arquidiócesis de Guayaquil, cuyos 13.000 alumnos quedarían al margen de la situación porque no tienen los fondos necesarios para atenderlos y están pidiendo donaciones. “Es la realidad de la educación particular que atiende a las clases populares. Los establecimientos particulares viven de las matrículas y las pensiones”. El 80% se destina a pagos y obligaciones.

Por ello, para García, es importante que se retomen las clases antes de junio. “Lo ideal sería comenzar en mayo para no perder más tiempo”. Cerca de 100 establecimientos particulares plantearon a la Ministra de Educación estar preparados para iniciar las clases. Los profesores se capacitaron en el uso de plataformas.

Por su parte, el gerente de la Academia Naval Guayaquil, Daniel Valenzuela, señala que las consecuencias del cierre de unidades todavía son muy difíciles de prever. En los niños se puede ver afectado la parte emocional y en personas ligadas al sistema educativo directa e indirectamente por el desempleo.

Para evitarlo considera que el Ministerio de Educación y el Gobierno Nacional busquen alternativas para el financiamiento. “Lo recomendable es inyectar capital al sistema para salvarlo”.

Aclara que su unidad no contempla el cierre debido a que cuentan con el respaldo de los padres de familia. Está de acuerdo en que las clases deben iniciar. Asegura que la Academia Naval Guayaquil está preparada para iniciar clases. “Vamos a trabajar en una metodología a distancia con apoyo virtual”.

Asimismo, ve necesario flexibilizar las mallas curriculares, pues no se pueden dar el mismo número de materias que se dictaban de forma presencial. “La educación no es un proceso lineal. El proceso educativo no puede ser una receta única, sino enfocarse en las distintas realidades de las familias”.

Centro de rescate animal liberará aves por emergencia

Los centros de rescate de animales y zoológicos, que viven de la autogestión con la venta de entradas, han empezado a verse afectados en esta emergencia sanitaria por no poder recibir visitantes. El Jardin Alado, que alberga a 65 aves entre rapaces y loros, es uno de ellos.

Su director Paúl Tufiño asegura que es insostenible por la compra de los alimentos, el pago de los sueldos del personal y el alquiler del lugar. “Nosotros no podemos hacer teletrabajo sino que nuestra labor es presencial”.

Por esta razón han planteado al Ministerio de Ambiente programar la liberación de aves, excepto las que tienen amputaciones. Las especies serán liberadas con un chip. Otras de las propuestas presentadas consiste en que un ciudadano apadrine un ave. (I)

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