Ya existen docentes que utilizan twitter en las clases de historia

Menos uso del móvil, mayor desempeño escolar

Ya existen docentes que utilizan twitter en las clases de historia
09 de diciembre de 2015 00:00

¿Qué tanto puede influir el uso de la computadora, ya sea para chatear, comunicarse vía redes sociales o escuchar música, en el rendimiento académico? Los resultados del Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Terce), a cargo de la Unesco, demuestran que el mayor uso recreacional de esta tecnología se asocia con una pérdida de entre 4 y 15 puntos en las pruebas.

Terce es el estudio de logro de aprendizaje más importante de la región, ya que comprende 15 países, incluyendo Ecuador. Se encarga de evaluar el desempeño en tercer y sexto grado de la escuela primaria en Matemática, Lenguaje y Ciencias Naturales.

En el último taller, enfocado en los ‘Desafíos para la Construcción de la Política Pública en la Educación y TIC (Tecnologías de la información y la comunicación) para América Latina’, Atilio Pizarro, jefe de la sección de Planificación, Gestión, Monitoreo y Evaluación de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe, indicó que las tecnologías de hoy están ampliando las oportunidades, pero suscitan a la vez grandes preocupaciones entre los estudiantes.

“Los resultados y análisis de factores asociados del Terce muestran que no basta solo con el acceso a computadores. La manera en cómo se utilizan es sumamente importante para el aprendizaje”.

Por ello, Pizarro mencionó que se requiere una actualización de las prácticas y contenidos para la nueva sociedad de la información, lo que implica un desafío pedagógico, para incorporar las TIC al aula.

Ana Marfil, quien cuenta con una maestría en TIC orientadas a la educación, señala que para incluir esta tecnología en el aula es necesario realizar un consenso entre estudiantes y profesores, partiendo de la reflexión.

“La formación del docente tiene dos vías. La primera es la competencia tecnológica, que implica conocer las herramientas, los recursos y su alcance y la competencia pedagógica, es decir, de qué manera las TIC están respaldando las estrategias de aprendizaje que se requiere manejar, como el aprendizaje colaborativo y autónomo”.

Marfil señala que se han dado casos en donde las redes sociales, como el Twitter, son usadas en una clase de historia. “Los twitteros tomaban roles de personajes históricos e intercambiaban opiniones, es una experiencia riquísima de cómo utilizar las TIC con mucha creatividad, pero se necesita el conocimiento de la aplicación y cómo guiar el aprendizaje con una sustentación pedagógica”.

Otra alternativa es a través de Facebook. Se puede hacer grupos en donde se publican reflexiones sobre un determinado tema y se evalúan los comentarios con un puntaje por el tipo de publicación.

La especialista señala que cada vez la brecha digital se acorta en la educación, porque se va incorporando la tecnología en las aulas. De allí que es importante la formación del maestro en competencias de las TIC y en cuanto a comunicación. “Se deterioran valores, como el contacto social real, no pueden prescindir del celular, por eso debe ser negociado entre los estudiantes y los docentes”.

¿Control a la tecnología?

Nataniela Barreiro, directora de la Escuela de Educación de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), explicó que no se puede confundir la tecnología o juegos con las TIC.

“Las TIC son herramientas y si las utiliza el docente para mejorar los procesos de aprendizaje están bien utilizadas. Lo que pasa es que, en su mayoría, los software no son pedagógicos. Lo ideal sería que, si se arman juegos sean didácticos y no simplemente recreacionales”.

Barreiro mencionó que el abuso de pantallas o juegos de video, sin ningún tipo de control u horario en el hogar repercute en la atención de los niños. ¿Ha notado que a los nativos digitales les cuesta enfocar su atención por largos períodos de tiempo? Esto se debe en parte a la gran cantidad de estimulación y de acceso a imágenes a las que están expuestos en sus celulares o tablets.

En el espacio físico la comunicación necesita un desarrollo, mientras que en la tecnología hay una distancia que separa a los nativos digitales de los adultos.

“Se prueba que las tecnologías pueden ser un gran distractor porque no posibilitan la concentración, lo importante es ser autorresponsable con el uso de las tecnologías”, agrega Barreiro.

¿Qué hacer? Es común escuchar a los padres que se quejan del abuso que les dan sus hijos al celular, y optan por cortar la señal WiFi en el hogar o esconder los equipos. La docente habla de un control, pero participativo y con consensos. Es decir que los progenitores conversen con los hijos y adolescentes y se involucren en su mundo, a través de la tecnología y fijando limitaciones.

Es más los adultos pueden usar diversas plataformas para revisar el trabajo que está haciendo el estudiante. (I)

LEA RESULTADOS DEL ESTUDIO TERCE

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