Manta proyecta nueva alma mater con perfil técnico

- 14 de marzo de 2018 - 00:00
En este sector de Manta funcionaba el edificio de gobernanza que fue demolido por daños del terremoto.
Foto: Leiberg Santos / EL TELÉGRAFO

Los funcionarios de la U. Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam) sugieren construir un campus frente al mar. Tras el terremoto del año 2016 se demolieron nueve edificios.

A un mes de que se cumplan dos años del terremoto del 16 de abril de 2016, que causó daños materiales y muerte  en Manabí y Esmeraldas, en Manta aún esperan más recursos para restaurar la infraestructura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), que fue una de las más perjudicadas de ambas provincias.

Estudiantes, trabajadores, docentes y autoridades que caminan por el campus principal, ubicado en la zona alta de Manta, observan con nostalgia el espacio.

Al menos nueve edificios se demolieron: ocho en el campus central y uno en la extensión de Chone, pues quedaron seriamente afectados por el movimiento telúrico. Son 15.700 metros cuadrados que se derrocaron, es decir, el 40% de las instalaciones.

Eduardo Arias, estudiante de nivelación de la carrera de Derecho, sabía que la Uleam quedó dañada por el sismo, pero su sorpresa fue mayor cuando llegó a estudiar.

El joven sostiene que el terremoto no solo dejó una estela de destrucción en las infraestructuras privadas. “Creo que a nivel de las universidades de Manabí esta fue la más afectada”.

El titular de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), Augusto Barrera, en su visita a la Uleam, el pasado 30 de enero, se percató de las necesidades del centro.

“Nos propuso el rector Miguel Camino la construcción de un nuevo campus, o sea no levantar los edificios que fueron demolidos y eso nos parece bien”.

Se trata de edificar en el cantón Jaramijó, en el noroeste de Manta, sobre un lote de 30 hectáreas, que es propiedad de la Senescyt.

“En ese lugar funcionaría la nueva Uleam, donde estarían las carreras relacionadas con el mar y las ingenierías”, afirma Camino.

“La Senescyt tiene conocimiento del tema, solo esperamos que nos entreguen en comodato la tierra con las escrituras, tenemos listos los proyectos, creo que el tema recursos podría fluir de inmediato y posteriormente iniciar su construcción”, explica el rector.  

Barrera dice que le parece acertado que las carreras relacionadas con el mar estén cerca del mar, pues el potencial campus estaría junto al Instituto Tecnológico Superior Luis Arboleda Martínez, edificado en Jaramijó.

El presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUE) de la Uleam,  Eloy Cedeño, menciona que los estudiantes han afrontado una serie de incomodidades por la demolición de los edificios. “Hay alumnos que andan de facultad en facultad, otros hasta se fueron a recibir clases en espacios donde antes solo se hacían prácticas”.

Para Cedeño, una de las injusticias que cometieron las autoridades de educación universitarias nacionales fue evaluar a inicios de 2017 a la Uleam: “¿Cómo se puede evaluar a una universidad que fue la más golpeada por el terremoto? Me refiero en relación a otras del país y de la propia Manabí que no sufrieron los daños como la Uleam después del sismo”.

En ese sentido, el rector afirma que pese a los inconvenientes hicieron todo lo  posible con los $ 5,5 millones que recibieron del Gobierno para poner operativo el campus universitario, 20 puntos de la evaluación correspondían a infraestructura.

“No podíamos quedarnos con los brazos cruzados, Manabí necesitaba del personal calificado de la academia y ahí estuvieron los elementos de la Uleam para apoyar a los cantones afectados por el terremoto”.

Las transferencias
Los recursos llegaron. Primero  una transferencia de    $ 4 millones en 2016 y otra de $ 1 millón en 2017. Con esos dineros se reconstruyeron, reforzaron y mejoraron 30 edificaciones.

Se atendieron, asegura Camino, las cuatro extensiones que funcionan en Bahía de Caráquez, El Carmen, Chone  y Pedernales. Se mejoraron  260 aulas. La próxima obra que se ejecutará es el edificio de gobernanza que funcionará donde antes estaba la facultad de Administración, que fue demolida  por los daños estructurales causados por el terremoto.

También será reparado el espacio de parqueadero para luego darle un uso corporativo con las mejoras y reacondicionamiento que se realice.

Aún queda una demolición. Se trata del coliseo que actualmente se emplea como bodega, pero que los movimientos telúricos posteriores al 16 de abril lo siguen resquebrajando.

El alcalde de Manta, Jorge Zambrano, expresa que la Uleam es una entidad importante de Manabí, por ello el Gobierno debe atenderla  como hizo con la ciudad. “La Uleam es clave para el desarrollo de la provincia. Estamos atentos a su desarrollo”. (I) 

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