La epidemia modificó hábitos alimenticios

Permanecer en casa no ha sido sinónimo de una dieta balanceada. En varios hogares se elaboran hidratos de carbono y aumentan su consumo.
23 de julio de 2020 00:00

Estar en casa no es sinónimo de buena alimentación, y eso ocurre en varios hogares del país, donde la cuarentena ha hecho que se recurra a alimentos poco saludables, como dulces y snacks que influyen en el aumento de peso.

La nutricionista Carla Chávez indica que lo primero a evitarse es el consumo excesivo de carbohidratos, y eso se logra a través de la elaboración diaria de un menú que permitirá una planificación adecuada de las porciones que se consumirán; así se evitará un exceso en las compras.

“Generalmente se adquiere más de lo que se necesita para consumir y como está ahí en la despensa, al alcance, se hacen más preparaciones”.

Esto ocurre, según la especialista, sobre todo con las harinas, ya que las familias se han dedicado a preparar panes caseros.
“Como es de casa, consumen tres y hasta cuatro; y ese desequilibrio es lo que causa el aumento de peso”.

Por ello indica que lo primero es planificar y luego comer solo lo que se necesita, no más. “Si se comen papas, solo papas; igual con el mote o el verde. No hay que mezclarlos porque eso aumenta el aporte calórico”.

Recordó que es preferible las preparaciones al vapor o cocinadas, pero no fritas, ya que la adición de grasas trans, como la mantequilla, son innecesarias y se convierten en calorías vacías.

A diario se necesita un consumo de todos los grupos de alimentos, incluidas las grasas, pero de índole vegetal, como el aguacate o alimentos secos; y todos dentro de la cantidad recomendada.

Además, dice que al preparar los alimentos en casa  hay la ventaja de quitar ingredientes que pueden ser nocivos para la salud, como el exceso de azúcar, sal o de grasas saturadas.

“Si se hornea una torta de zanahoria, rica en betacaroteno, se puede adicionar frutos secos, como las nueces, que le añaden un valor nutricional”.

En cuanto al consumo de vegetales, indica que, si son crudos, pueden consumirse en gran cantidad y disminuir si se trata de cocinados.

Sugiere las proteínas bajas en grasa, como el pescado o el pollo, y siempre una ingesta óptima de agua natural o con especias, como el jengibre, la cúrcuma o la canela, que por sus propiedades ayudan a reforzar el sistema inmunológico.

Según la nutrióloga Alegría Dávalos, la porción que una mujer debe comer de pollo en el almuerzo debe ser del tamaño de la palma de la mano, incluidos los dedos; mientras que si lo ingiere en la noche el tamaño debe ser menor.

El médico y académico de la Universidad Central, Alberto Narváez, recomienda la ingesta de cítricos para prevenir resfriados por el clima frío que al momento se presenta en Quito.

Sugiere, además, combinar la dieta sana con una rutina de actividad física que le permita a la persona quemar las calorías ingeridas y mantenerse saludable.

“La idea no es salir al parque y exponerse innecesariamente, sino hacer movimientos dentro de casa, pequeñas caminatas que permitan a la masa muscular mantener su condición física, ya que eso también  ayuda al sistema inmunológico de la persona”. (I)

Líquidos y proteínas son vitales en pacientes covid

La hidratación es uno de los aspectos fundamentales en los pacientes que presentan covid porque está calculado que se pierde un litro de líquido en secreción y hay que recuperarlo.

“Si está en casa debe beber cada hora líquidos, sea agua natural o con especies”, indica la nutricionista Carla Chávez.

Dice además que se debe asegurar el aporte de proteínas, sobre todo del huevo, que se puede ingerir hasta 3 diarios, uno entero y de los otros solo la clara.

“Con esto voy a mejorar la masa muscular y el sistema inmunológico".

Además, en caso de pérdida de gusto u olfato, recomienda alimentos fríos, como ensaladas y ajo, por la cantidad de antioxidantes. (I)