“Carry –On” puso color, diseño y estampados a las alpargatas

- 03 de junio de 2019 - 11:54
Luego de superar obstáculos, Carry On genera 20 plazas de trabajo.
Foto: Patricio Ramos | et

Una tragedia familiar no fue impedimento para que María Eugenia Cherres haya convertido su emprendimiento de alpargatas “Carry-On” en una pujante microempresa.

Esta guayaquileña de 27 años, le puso color, diseño y estampados a las alpargatas (tipo de calzado de hilado, lonas, telas naturales como algodón).

Tras el luto por la muerte de su hermana; María Eugenia le puso coraje y decisión para salir adelante. Había renunciado a un buen trabajo remunerado en una empresa privada en Guayaquil, ahí laboraba en el área de recursos humanos. Tras varios intentos por independizarse, al fin, en 2015 dio el salto para convertirse en su propia jefa, dueña de su tiempo y sus decisiones.

Tenía un puñado de ideas emprendedoras. Una de ellas la puso en práctica. Dedicarse a traer ropa y calzado desde Colombia. Su nicho de mercado apunta a las mujeres y, en menor proporción, a los caballeros. Cuando estaba en un acenso en el negocio, sucedió lo inesperado.

Su local, ubicado en La Atarazana, fue vaciado por ladrones. Se llevaron hasta los armadores. “No lo podía creer, me había llegado mercadería, estaba a full, y simplemente me dejaron prácticamente en la calle” recuerda.

Después de un mes, levantó cabeza. Esta inquieta emprendedora era difícil de ser doblegada. Recordó que el calzado tipo alpargata que traía de Colombia tenía buena demanda entre sus clientes. Por ahí empezó su nueva hoja de ruta. Lo primero que hizo fue delinear un plan para aprender cómo se confecciona calzado.

Con la idea marcada en su cabeza se dirigió hacia las calles de los artesanos del calzado en Guayaquil, Ayacucho y Santa Elena. Al principio, recuerda la miraban como bicho raro. Ahora, cuando llega, todos a viva voz la saludan.

Recuerda que solicitaba a los maestros del calzado que le permitiesen observar su trabajo. Uno de ellos, aceptó. Se sentó junto a él y así prosiguió la historia de Carry-On (las alpargatas multicolores). Preguntaba cómo se hacen los moldes, los cortes, cómo se cose, entre otros detalles.

Después de un mes, estaba lista. Su primer prototipo de alpargata lo había terminado. Para producir en serie tuvo que vender varios enseres de su casa, como muebles, televisores, computadoras entre otros. Recaudó $ 1.000.

El siguiente paso, la difusión. Había que ubicar fotos y la reseña del nuevo producto en redes sociales. Una vez subido el anunció, a esperar el primer like. Cuando alguien le puso el primer me gusta, María Eugenia saltó y hubo lágrimas de alegría.

Carry-On empezó a conocerse por las redes, algo que para esta emprendedora es básico para que su emprendimiento haya escalado tanto hasta convertirse en una microempresa que hoy genera 20 plazas de trabajo.

Carry-On, en la actualidad se ofrece en dos locales en Guayaquil y uno en Quito. No deja de lado las visitas a otras ciudades en lo que denomina el Tour Carry-On. Viaja a Manta, Portoviejo, Cuenca, Ibarra entre otras. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Somos Familia
Somos familia

¿Buscas la armonía en tu hogar? Aquí encontrarás algunas ideas para aplicar con tus hijos.

Suscribirse Ejemplo