Medicina familiar, una especialidad sin “explorar”

30 de septiembre de 2013 - 00:00

Los posgrados de Medicina Familiar aparecieron en el Ecuador en 1987, pero recién hace tres años el Ministerio de Salud Pública reconoció esta especialidad.

A pesar de que esta rama se ha impartido por más de 20 años “apenas existen 300 galenos que ejercen esta función y el país necesita cinco mil”, explicó el doctor Rodrigo Díaz, coordinador del Posgrado Nacional de Medicina Familiar y Comunitaria. (Ver infografía ampliada)

El curso, que iniciará el próximo 15 de octubre, fue diseñado desde 2011 por la academia, el ente rector, la sociedad científica y la cooperación internacional, dijo Díaz.    

Se trata de una especialidad “joven” en Ecuador, a  diferencia de otras como traumatología, que tiene 50 años desarrollándose.

A fines de los noventa se creó el Posgrado Abierto de Medicina Familiar o Comunitaria, el más antiguo del Ecuador, coordinado entre la Universidad Católica de Cuenca y el Hospital Vozandes, pero terminó en un año.  
Poco después la Pontificia Universidad Católica (PUCE) presentó esta especialidad y, desde 1998 la Universidad Central del Ecuador también la dicta.

El posgrado nacional construirá un sistema de salud integral, que   en la actualidad está fraccionadoEstos centros académicos forman regularmente a los médicos familiares. Incluso, “investigaciones sobre obesidad, rabia y dengue se han publicado en revistas internacionales”, indicó el galeno Jaime Acosta, quien dirige  el Instituto de Investigación y Posgrado de la Universidad Central del Ecuador.

Además Édgar León, titular de la Sociedad de Medicina Familiar, encuentra que el Posgrado Nacional “construirá un sistema de salud integral, que ahora está fraccionado porque no se enfocaba en qué hay detrás de las enfermedades”.

León destaca que la mayoría de médicos familiares nacionales “se formaron aquí y pocos en Chile o España; el servicio en Canadá es ejemplar porque está estructurado en acceso, financiamiento y prioridades de atención”.     

La Medicina Familiar es una especialidad derivada de la Medicina General y también se la conoce como Comunitaria.

El curso dura tres años y conjuga práctica y estudio; se encarga de intervenciones de prevención de enfermedades dentro  de la familia. Adicionalmente, los médicos clínicos están aptos para atender aspectos psicológicos, vulnerabilidades o riesgos familiares.

Dado que Ecuador requiere más médicos familiares, León ve que la malla curricular, diseñada por expertos ecuatorianos, suplirá esas carencias y solventará retos importantes de la salud: “mejorar accesos de atención, capacidad resolutiva, actuar sobre determinantes de salud y no solo sobre la enfermedad”.   

En contraste, el titular de la Federación Médica Ecuatoriana, Alberto Narváez, cree que este posgrado “es muy pequeño porque solo se dirige a 600 médicos”.

“Hace tres años propusimos al ex ministro de Salud, David Chiriboga, la creación de un servicio de reconversión en Medicina Familiar dirigido a los recién graduados de Medicina -y los galenos generales-  que supla su trabajo rural -sin tener competencias básicas ni asesoría-; la iniciativa costaría $8 millones y emula al modelo cubano de formación, pero no fue escuchado”.

Sistema cubano y ecuatoriano

Cuba vincula a los galenos al Ministerio de Salud y fortalece su calidad, manifestó Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una visita a ese país en 2012.

Al respecto, el galeno Jorge Jiménez Armada, director de la Misión Médica Cubana en Ecuador, indicó que la carrera de Medicina en la isla dura seis años, garantiza la formación de un médico general básico, ya que hay contacto con el ser humano desde el primer año bajo asesoría de los profesores.

“La formación está enfocada en la  medicina general integral, que es igual a la familiar o comunitaria, y al final de la carrera se les ubica por tres años en unidades de salud de atención primaria para especializarse en medicina comunitaria. Ahí se les asigna una comunidad”, señaló.

Narváez reconoce la capacidad de los profesionales médicos de la isla caribeña que vienen al país, pero cree que deben “regirse a las leyes ecuatorianas”.

Igualmente, Milton Tapia, decano de Ciencias Médicas de la Universidad Central, dijo que los médicos extranjeros deben ser evaluados por mecanismos de habilitación y certificación, como lo hacen los nacionales. “Algunos no están bien formados, tienen poca práctica; hay el riesgo de malos tratamientos, agravamientos de pacientes y hasta muertes. Ellos deben someterse a evaluaciones que avalen su preparación en enfermedades andinas”.

Narváez, quien tiene un PHD en Análisis de Políticas de Salud, no ve apropiada la inserción de médicos cubanos.“Hay carencia de un modelo integral de la salud en el que ellos puedan formar a médicos ecuatorianos; esta medida solo desplaza a los nacionales de su derecho al trabajo”.

No obstante, la estudiante de Medicina, Marjorie Muriel, ve positiva la inserción de galenos cubanos en medicina familiar porque “hay pocos y podemos aprender de ellos”.

DATOS

En 1988 se fundó la Sociedad Ecuatoriana de Medicina Familiar y abrió un posgrado en la especialidad, que  brinda servicios hasta la actualidad.

$30 millones anuales destinará el gobierno  de forma anual para el pago de 1.000 médicos cubanos.
Estos especialistas son expertos en medicina familiar y  llegarán a Ecuador próximamente.

$2.200 y $2.600 percibirán los médicos cubanos mensualmente. Un médico ecuatoriano recibe $1.000 al mes.

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