Universidad recopila cerca de 20.000 artículos académicos sobre el coronavirus

- 08 de septiembre de 2020 - 11:25
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Del coronavirus se dice de todo. La pandemia se convirtió en el tema de conversación de los últimos seis meses, cargado de rumores y especulación. Sin embargo, la comunidad científica también ha trabajado arduamente para investigar sus causas y compartirlas ante el mundo. Recopilar toda esta información contrastada y corroborada fue un proyecto que inició la Facultad de Medicina de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE). 

Su decano, Bernardo Sandoval, es un médico de amplia trayectoria profesional y académica. En un diálogo con El Telégrafo brindó detalles sobre la página web Covid19EC, en la que se han procesado 18.756 artículos académicos de todas partes del mundo. La plataforma funge como una guía científica para profesionales de la salud es investigadores, donde las dudas por el coronavirus se disipan con información real.

¿Cómo nació la idea de construir una página web académica sobre el covid19?

La UIDE siempre ha tenido el propósito de investigar y comunicar información, promover la divulgación científica; esto se ha constituido en una filosofía institucional adoptada por alumnos y exalumnos. Un grupo de recién graduados pensó en la posibilidad de construir una página web con información actualizada y de calidad acerca del coronavirus. Había que ofrecer un producto accesible desde el punto de vista práctico para los profesionales de la salud y disponer de información validada.

Junto a estudiantes de último año se entusiasmó a profesores de la universidad y al Departamento de Investigaciones. Todos estuvieron de acuerdo en generar esta página y se estableció una maquinaria interna para producir una versión bibliográfica de calidad.

En ese lapso hemos revisado cerca de 20.000 artículos. Es una gran cantidad de información filtrada. No es que se revisa un artículo y se hace un resumen al azar, sin criterios, si no que se hace una búsqueda sistematizada, se asignan responsables para que lean los artículos y aquellos que son considerados pueden ser resumidos, interpretados y publicados, siempre respetando el origen y la fuente. Es un trabajo muy esmerado.

¿Cuánto tiempo tarda este proceso de encontrar un artículo, procesarlo y publicar contenido final en la web?

Hay unas 100 personas que trabajan en esto permanentemente. Ahora que empezamos clases el tiempo para dedicar a esto va a reducirse, pero durante las vacaciones los estudiantes estuvieron completamente dedicados a esta tarea.

Consiste en revisar la asignación de 10 o 12 artículos, en una hora por cada uno. Luego cuatro o cinco artículos de estos pasan a otro nivel de revisión en el que son muy bien desmenuzados y toman tres horas por artículo. Después toca escribir la crónica, que son otras tres horas, y la revisión final, también de cuatro horas. Para que una publicación salga resumida pasan alrededor de 80 a 90 horas de trabajo.

¿Toda esta información recopilada, hacia quiénes está enfocada?

La página tiene sobretodo interés en profesionales de la salud. Pero eso no significa que quienes tengan curiosidad científica no puedan leer los artículos. Si bien no van a entenderlos al 100% pueden hacer conexiones y esa relacionan va a aportar a la comunidad en general.

En su opinión, ¿Cuál es el aporte científico de la información que allí presentan?

Quienes estén interesados y lean la página web de Covid19EC una vez  a la semana, dedicándole un par de horas, estarán bien actualizados sobre la temática del coronavirus. Incorporar todos estos elementos en la práctica diaria les va a servir. Hay que tener en cuenta el principio de que la ciencia y el rigor metodológico son importantes para así desterrar a la pseudociencia o a las curas milagrosas. Eso no pasa de ser un cuento.

Una de las secciones más llamativas justamente se titula 'Lo que todo médico debe saber', ¿Qué buscan informar con esto?

Esta es información que tiene que ver con los aspectos más fundamentales de la enfermedad, del virus, de la farmacología y las modalidades de tratamiento. Son las herramientas básicas que todo médico debe tener para que pueda dar el mejor consejo a los pacientes, así como establecer elementos de juicio suficientes para proceder a la atención.

¿Iniciativas como esta fomentan la investigación en la juventud, creen que sirve como motivación para sus estudiantes?  

Nuestra escuela de medicina es intencionalmente, y por diseño, pequeña. No queremos tener muchos estudiantes. Estamos en contra de la masificación, creemos que hay un exceso de médicos en el Ecuador y muchos de ellos sin trabajo. Queremos formar médicos de buena calidad, pocos pero muy buenos.

Parte de ello es inducirles un espíritu de investigación, de docencia, de curiosidad científica. Establecer este tipo de iniciativas contribuye a que los médicos desarrollen este afán por aprender más, por proyectarse en la vida como especialistas o científicos. Hemos tenido muy buenos resultados a lo largo de los años.

¿Hace falta más análisis científico en el Ecuador?

Sí, esa aseveración es real. En el momento que todo el mundo empiece a ser sistemático y riguroso en los criterios de investigación, los resultados van a ser mejores. La investigación es difícil particularmente en países en vías de desarrollo porque no hay mucho dinero. Mal se podría invertir en investigación cuando no se lo ha hecho en saneamiento ambiental, agua potable o alcantarillado. Quienes dispongan de dinero para investigación deberían hacerlo de forma rigurosa. Pero no por ello debemos dejar de destacar que en Ecuador diversas universidades se han preocupado por hacer investigación que esté al alcance de sus posibilidades.

¿Qué podría contarnos como descubrimientos interesantes dentro de esta investigación?

Todo lo que vamos conociendo es novedad. Al ser una pandemia nueva, todo es interesante. Por ejemplo, es importante saber que la hidroxicloroquina, usada inclusive por el presidente de Estados Unidos (Donald Trump) como 'caballo de batalla', ha sido demostrado que no sirve. Es una quimera.

Ahora sabemos que hay una droga de uso relativamente común, como la dexametasona, que es útil para reducir la mortalidad en pacientes seriamente enfermos o que se encuentran en terapia intensiva.

No son descubrimientos nuestros, sino de la ciencia en el mundo. El estar pendientes de lo que se escribe en la literatura médica y presentarlo en nuestra página web es lo importante.

Tomando en cuenta aquello, ¿qué han encontrado sobre la vacuna? ¿Cuál cree que es la más fiable y en cuánto tiempo podría ser accesible para la población? 

Este es un campo algo especulativo en la medida que nadie sabe la verdad al respecto de las vacunas. Pero por análisis y antecedentes históricos, yo podría creer que la vacuna de la Universidad de Oxford y la de los laboratorios Pfizer son por tradición de las mejores. Además de ser las más transparentes en cuanto a la metodología y cumplir las diferentes fases de un proceso de investigación. Las vacunas de la China y Rusia no han tenido el rigor metodológico que estas dos y por eso las de Reino Unido y Estados Unidos tienen un camino mejor científicamente construido.

Yo creo que comercialmente estarán disponibles a principio del próximo año. La distribución dependerá de las conexiones políticas. No creo que la población mundial va  a estar cubierta hasta dentro de unos 5 años. En Ecuador, creería que en unos dos años estaríamos en una condición razonable de inmunidad de la población. (I)

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