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En Pilahuín, las familias repiten un ritual con el ‘oro blanco’

04 de octubre de 2015 00:00

Pilahuín es la parroquia rural más grande de Ambato y es sede de uno de los 5 pueblos indígenas de Tungurahua: los pilahuines. Tiene cerca de 12 mil habitantes, de los cuales el 95% pertenece a dicha pueblo.

Es una comunidad 100% agrícola. Se encuentra a 30 kilómetros de la capital tungurahuense, a un costado de la vía que conecta a esta ciudad con Guaranda, o sea es un paso obligado de cientos de viajeros.

En sus 420 kilómetros de extensión se observan atractivos turísticos, como cascadas de agua pura, apacibles lagunas, senderos ecológicos, espectaculares miradores y reservas faunísticas bajo protección.

Pese a esto, es poco conocida. Las vecinas comunidades de Chibuleo, Santa Rosa y Juan Benigno Vela, reciben cada día a muchos visitantes, quienes ignoran que, hace 2 siglos, el desarrollo económico, no solo de Ambato, sino de toda Tungurahua, dependía en gran parte de la actividad agrícola de Pilahuín.

Todo se debe al cultivo de un bulbo asiático: el ajo, que fue traído a suelo ecuatoriano en siglos pasados. Por su capacidad de adaptación al clima, se ha convertido en el motor del desarrollo del pueblo.

Aún se desconoce el origen del nombre Pilahuín, pero se considera una hipótesis. Fernando Salgado, de 93 años, asegura que la palabra proviene de una lengua preincaica.

“El runa shimi es un idioma que aquí se hablaba antes de la llegada de los incas. Nuestros abuelos decían que esta palabra proviene de los vocablos pila y huin, que en dicha lengua significan: ‘dibujar’ y ‘antiguo’, respectivamente”. Y como ejemplo hace referencia a los adornos en las vasijas de antaño.

Debido a que está a 3.200 metros de altura, se facilita el cultivo de papa, melloco, mashua, oca, haba, arveja, cebada, puerro, trigo, acelga, frutas y otros productos agrícolas de climas fríos. Pero el producto que más ganancias deja a los agricultores de la zona es el ajo, el cual, pese a ser un foráneo, se ha convertido en el cultivo con mayor presencia e incidencia en el desarrollo de Pilahuín.

Los campesinos locales se refieren al ajo como el ‘oro blanco’ de los Andes, por su alta rentabilidad.  

Originario de China y ‘familiar’ de la cebolla, se ha convertido es el sembrío más productivo del sector. La economía local gira en torno a su cultivo, cosecha y comercialización, pues se estima que el producto se siembra en al menos el 75% de los campos de la parroquia.

La mayor venta de este producto en la región tiene lugar a un costado de la vía Ambato-Guaranda, en la plaza de Pucará. Allí cada jueves se dan cita cerca de 500 productores.

El suelo es apto también para cultivar zanahoria, cebollino y maíz.

El suelo es apto también para cultivar zanahoria, cebollino y maíz.
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