Londres acoge cumbre para cimentar futuro de Somalia

22 de febrero de 2012 08:15

El Reino Unido acoge mañana una conferencia internacional sobre el futuro de Somalia, en la que se espera que se acuerden medidas para impulsar la transición política en ese país y atajar la amenaza de terrorismo y la piratería.

Representantes de unos 40 países, diversos organismos multilaterales como el Banco Mundial y organizaciones africanas se reunirán en el palacete de Lancaster House de Londres durante todo el día, tras lo cual se prevé que emitan un comunicado conjunto en una rueda de prensa a las 16.00 GMT.

Asistirán a la cita la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, además de ministros de Asuntos Exteriores de varios países, entre ellos el español José Manuel García-Margallo.

Estará presente también el primer ministro somalí, Abdiweli Mohamed Ali, quien hoy declaró a la cadena BBC que espera que de la cumbre surja una especie de "plan Marshall" que permita a Somalia volver a "la paz, la estabilidad y la normalidad".

La agenda para la reunión es amplia y, según ha indicado a Efe un portavoz del Ministerio de Exteriores, se esperan acuerdos en varios puntos, con el objetivo de buscar "un nuevo enfoque" que permita pasar página a dos décadas de guerra civil en el país africano.

Se prevé que haya acuerdo para apoyar económicamente un aumento de efectivos de la misión de la Unión Africana en Somalia (Amisom), así como para respaldar los sistemas judicial y de seguridad del Estado somalí.

Se planeará la sucesión política para cuando el próximo agosto expire el mandato de las instituciones del Gobierno provisional, que Londres considera que, "tras siete años de progreso mínimo, no deben ser prorrogadas".

Según el Foreign Office, se ofrecerá apoyo al desarrollo de las regiones, como Puntland y Galmudug -cuyos representantes estarán mañana en Londres-, donde se han firmado acuerdos de paz, y se impulsará la ayuda humanitaria.

Los esfuerzos para estabilizar Somalia, en guerra civil desde 1991, se dirigen a resolver los dos asuntos que más preocupan a la comunidad internacional: la piratería somalí en el Cuerno de África y la amenaza de terrorismo procedente de la milicia Al Shabaab, que controla buena parte del país.

El Reino Unido tiene especial interés en neutralizar el riesgo de terrorismo, ya que siente que su propia seguridad nacional está amenazada.

El primer ministro británico, David Cameron, reiteró hoy el peligro de que "jóvenes mentes británicas acaben envenenadas por el radicalismo", en alusión a los 50 ciudadanos de este país que, según los servicios secretos, han viajado a Somalia para entrenarse y combatir con Al Shabaab, que tiene vínculos con Al Qaeda.

El Gobierno británico teme que algunas de estas personas vuelvan al Reino Unido con los conocimientos para perpetrar atentados o que adoctrinen a otros musulmanes británicos.

Londres espera que en la conferencia se acuerden mecanismos para dificultar los movimientos de los terroristas, tanto los físicos como los de sus activos financieros, y se aumente la cooperación sobre seguridad para apresarles.

Tanto preocupa esta cuestión y la de la piratería que, según asegura hoy el diario "The Guardian", el Reino Unido y sus socios europeos han llegado a plantearse efectuar ataques aéreos localizados para mermar a Al Shabaad y presuntos campamentos de piratas, aunque actualmente no es una opción que esté sobre la mesa.

En cuanto a la piratería, se espera que en la cumbre se acuerde impulsar un sistema efectivo para la captura y enjuiciamiento de los piratas que operan en el océano Índico y que socavan los intereses comerciales y marítimos internacionales.

Contenido externo patrocinado