La obra pictórica estaría terminada a finales de este mes

Un 'mural' mostrará la naturaleza guayaquileña

- 05 de abril de 2017 - 00:00
Las escalinatas Santo Domingo fueron construidas hace un año, aproximadamente, por el Municipio.
Foto: Karly Torres / EL TELÉGRAFO

Los habitantes del cerro Santa Ana piden mejoras de seguridad e infraestructura para potenciar el turismo.

Las imágenes de una iguana, de un joven acarreando agua y de un jaguar dan la bienvenida a los habitantes del cerro Santa Ana del lado de las escalinatas Santo Domingo desde hace seis semanas.

Los dibujos tienen una particularidad: están sobre mosaicos instalados en las escaleras. Para poder apreciar las imágenes solo hace falta estar en la parte baja de ellas.

Los trabajos comenzaron en febrero y generan expectativa entre los habitantes sobre el potencial turístico que la obra, desarrollada por el Municipio de Guayaquil, representa para la zona.

El pintor ambateño Gonzalo Amancha es el mentalizador de la propuesta artística a la que denominó ‘Gran Árbol Ecológico’, debido a que reúne aspectos de la flora, fauna e historia del lugar.

Comenta que el alcalde Jaime Nebot lo contactó para que desarrollara la composición visual en la que se utilizarán 2.220 mosaicos, 10 por cada una de las 222 escalinatas. “He hecho obras similares en Ambato y Quito, y esta es la primera que hago en Guayaquil”.

Las piezas son elaboradas y pegadas poco a poco. Hasta ayer, 700 ya estaban colocadas en su sitio y Amancha estima que concluirá la instalación a fines de abril.

Por su parte, los moradores del lugar esperan que la gestión municipal se traduzca en un desarrollo económico y turístico. Sin embargo, para ello sugieren que se asigne guardianía privada, como ocurre en las escalinatas Diego Noboa, que conducen hacia la cima del cerro Santa Ana.

Fresia Tumbaco tiene 53 años viviendo en las escalinatas Santo Domingo y afirma que, actualmente, no tienen problemas de seguridad ciudadana. “Conocemos que existen este tipo de problemas en el lado que prefieren los turistas”.

Con la potencial llegada de más visitantes a la zona se hace necesario -acotó- incrementar la vigilancia para prevenir los actos delictivos.

Con este criterio coincide Fabricio Carrión, quien tiene 40 años en el lugar. Adicionalmente, sugiere la intervención de los callejones que conducen hacia las escalinatas Diego Noboa.

Por el momento estos sitios cuentan con menos iluminación que la zona más turística del cerro. “Una pequeña mejora a las aceras y las luces también convendría”.

Aspira a que esto ocurra a la brevedad posible, pues -afirma- el Cabildo demoró casi dos años en implementar las mejoras que actualmente son visibles en el sitio.

Las escalinatas, que recorren un trayecto de 1.100 metros, fueron inauguradas hace un año aproximadamente junto con los pasamanos.

La intención de la propuesta de Amancha es mostrar elementos que antes podían observarse en el cerro Santa Ana, explicó el arquitecto y pintor Tony Moré, quien colabora con la obra municipal.

Moré detalla que en el mural podrán verse monos, garzas, armadillos, venados, iguanas, cangrejos, halcones, papagayos, tucanes, búhos, entre otras especies que están plasmadas en la cerámica que se coloca sobre una extensión de 240 metros cuadrados. “Toda esa flora y fauna, todo ese ambiente es lo que se podía encontrar en época del Guayaquil colonial”.

En las piezas de 14 centímetros por 28 centímetros se aplica la técnica de la acuarela. Amancha, también investigador de este arte, buscó una nueva técnica e incorporó diversos materiales.  

El pintor ambateño prefirió no dar detalles sobre el costo de los trabajos. (I)

Una docena de obreros se encarga de la instalación de los mosaicos que fueron pintados por el pintor ambateño Gonzalo Amancha. Foto: Karly Torres / EL TELÉGRAFO

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