Guayaquil con su sempiterna calidez celebra sus fiestas

- 09 de octubre de 2018 - 00:00

Guayaquil llega hoy a sus 198 años de independencia y se acerca a paso presuroso a convertirse en una urbe moderna, donde la arquitectura patrimonial es parte de su atractivo. Sus emblemáticos edificios, sus transitadas calles y avenidas, y sus monumentos icónicos hacen de ella
una metrópoli donde el inversionista extranjero pone sus ojos con
gran acierto. Las obras que aún están pendientes, como el alcantarillado en las parroquias Febres Cordero y Ximena, la aerovía, y otras, son parte de la programación que desde hace dos décadas se teje. Y en dos años Guayaquil celebrará sus 200 años de independencia. Para entonces será otra autoridad municipal la que dirija los destinos de la ciudad, de ahí que el guayaquileño espera, de quien ocupe el sillón de Olmedo, una visión progresista y de desarrollo, pues no es mérito del azar que esta sea la ciudad más poblada del país, según los últimos datos, con 2,6 millones de habitantes, henchidos todos de orgullo por el sito en el que nacieron.

Hoy desde todos los sectores del país le rinden tributo al puerto principal. El Jefe de Estado, la Vicepresidenta e incluso la función Legislativa se trasladan a la Perla del Pacífico para rendirle un homenaje a la ciudad, a sus próceres, a sus habitantes... Cuna de extranjeros migrantes, Guayaquil no solo se ha proyectado hacia el desarrollo por el impulso de su gente sino también de aquellos que abandonaron su patria y encontraron en esta ciudad un nuevo hogar. Guayaquil es una casa de puertas abiertas que acoge en su seno a todos los que llegan a visitarla y a quedarse. Las ofertas de distracción y entretenimiento son variadas, por eso ya sea en fechas festivas o días ordinarios no es de sorprenderse al ver visitantes, por ejemplo, en el “parque de las iguanas”, en la Noria, en el Malecón Simón Bolívar, en el barrio Las Peñas, en las escalinatas del Cerro Santa Ana... Aun así, hay situaciones que ensombrecen el resplandor de Guayaquil y una de ellas es la inseguridad, un problema social que espera pronta solución. (O)