Ecuador confirma su vocación democrática en las urnas

- 24 de marzo de 2019 - 00:00

En medio de la confusión casi al cierre de la campaña, los ecuatorianos vamos hoy a las urnas para elegir a los candidatos que mejor nos representen en cada una de las dignidades de elección popular. Vimos en estos meses a los mismos candidatos que llevan muchos años en la política, pero también aparecieron nuevos, con propuestas diferentes. Pudimos constatar campañas tradicionales, las que se mueven en caravanas, los que visitan los barrios puerta a puerta y también los que apostaron todos sus recursos a las redes sociales; ya veremos con los resultados de esta noche cuál de las modalidades tuvo mejores resultados.

Algunos estudiosos de la sociología han explicado que la gran cantidad de candidatos -más de 80.000- se debe a algo así como un despertar democrático tras una década dominada por un solo movimiento. Pero también surgieron críticas por las enormes facilidades para inscribir movimientos que, al parecer, no lograron consolidar sus propuestas, eso también se confirmará esta noche cuando el Consejo Nacional Electoral difunda las primeras proyecciones basadas en votos reales y no a boca de urna que, en el pasado reciente, generó tantas confusiones.

La campaña mostró también la fascinación por entrar a la política, ya sea mediante un partido o movimiento bien estructurado o simplemente para tantear posibilidades. La historia nos ha mostrado que, al contrario de las elecciones para asambleísta o presidente, especialmente en las de alcalde los electores votan por quienes tienen proyectos concretos para mejorar las ciudades desde lo urbanístico, es decir, obras. El tema de la corrupción también estuvo presente en los escasos debates porque no todos quisieron participar. Las encuestas, que en elecciones pasadas se equivocaron, no fueron muy promocionadas en los medios de prensa tradicionales, lo cual también abrirá espacio para posibles sorpresas.

Lo importante es que en las elecciones de hoy se va a reafirmar la vocación democrática de los ciudadanos mediante un proceso que tuvo fallas de organización, pero que todos esperan se corrijan en la instancia definitiva: los escrutinios. (O)