Telegrafistas

Un modelo de negocio adaptado a la tecnología

- 11 de febrero de 2018 - 00:00

Antes del internet los diarios impresos eran la única fuente de noticias de gran credibilidad. Eran necesarios para informar a las familias todos los días. Los fines de semana, los niños se despertaban muy temprano para recoger el periódico y sacar el suplemento infantil para leer las tiras cómicas. Los domingos algunas familias compraban diferentes diarios para tener una visión más amplia de los acontecimientos de la semana.

Actualmente, el número de personas que consume información ha aumentado de una manera vertiginosa. Ese incremento es por el acceso a la información en redes sociales e internet.

Sí, los consumidores subieron, pero ese nuevo “lector” recibe las noticias por canales gratuitos. Incluso, muchas veces la información llega sin requerirla. Las personas reciben las noticias sin necesidad de buscarlas. Ese modelo está afectando a la venta de diarios impresos y a la venta de anuncios publicitarios.

En algunas redacciones el departamento digital es considerado el eslabón más importante de un medio de comunicación impreso. Esto se debe a que el tráfico de lectores supera impresionantemente al número de compradores del impreso.

Por ejemplo: un diario puede vender 20 mil ejemplares en un día, pero una noticia de la página web de un periódico puede ser observada por 500 mil usuarios y compartida más de 10 mil veces. Esas cifras convierten al medio digital en la prioridad de los propietarios de periódicos, aunque esos miles de usuarios digitales no representan ingreso alguno en sus cuentas de las empresas.

Aun así, en esta época es más importante la cantidad de lectores que la calidad, o la fidelidad de esos pocos compradores del impreso que aún creen en el clásico periódico de papel.

Una empresa de información tiene esas dos variantes. Por un lado, ha subido la cantidad de consumidores de información pero, por otro, las ventas del diario impreso bajan.

Este complejo modelo de negocio debe hacer algo para que el papel no desaparezca. El negocio ha cambiado, no se puede vender un diario con las mismas técnicas de hace más de 20 años.

En Japón, por ejemplo, la cultura digital ha sobrepasado todos los límites, tanto que caminar en la calle con un periódico impreso le da estatus al lector. Es decir, lo miran como una persona que prefiere desintoxicarse de las redes e informarse como sus padres o abuelos.

En Europa el tamaño de los diarios ha disminuido. Por ejemplo, Le Monde, en Francia, La Stampa en Italia, El País y El Mundo en España mantienen el formato compacto llamado Berlinés (31 cm x 47 cm). En cambio, The Guardian, el diario inglés, que tenía en 2005 ese tamaño, este año lo redujo.

Ese influyente periódico redujo la mitad del tamaño berlinés y lo convirtió en un tabloide para ahorrar costos de impresión. Esta medida fue acompañada por un rediseño profundo, pensado para su público principal, sus lectores más fieles.

El resultado ha sido un impreso de altísima calidad visual, que justifica pagar 2 EUR ($ 2,45) por la edición diaria y 2,90 EUR ($3,62) el domingo. Seguro que sus 283.063 ejemplares en circulación hoy, se venderán “como pan caliente”. (I)

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