Eljuri mira al pasado para cuestionarse el presente

- 01 de septiembre de 2018 - 00:00
Una de las obras es una instalación hecha con piedras, basura y arena extraída de Catequilla. Sobre esta montaña, el artista hizo una chacana de neón.
Fotos: Miguel Jiménez / EL TELÉGRAFO

El artista presenta la muestra Explorar el fin, en Más Arte. Desde diversos soportes, la exposición interpela la presión humana sobre la naturaleza.

El trabajo artístico de Fidel Eljuri propone una reflexión crítica, desde diferentes soportes, sobre la relación del ser humano con los entornos naturales más vulnerables en el país, sobre todo con aquellos que son asediados por el extractivismo.

En la muestra Explorar el fin, que se exhibe en la galería Más Arte, el artista se pregunta sobre el rol de los individuos ante problemas sociales y naturales que, aparentemente,  no son muy visibles en la periferia, en zonas más rurales, pero que sin embargo afectan a todos quienes conforman una comunidad.

Eljuri expone Quimsacocha, una obra de 2016 que estuvo comisionada por la Bienal de Cuenca. Tiene ese nombre porque se refiere a la laguna que está en el páramo andino ubicado en Azuay. En ese territorio, de una alta fragilidad ecológica, hay una concesión minera que está en fase de exploración.

Una de las obras es una instalación hecha con piedras, basura y arena extraída de Catequilla. Sobre esta montaña, el artista hizo una chacana de neón.

El artista estuvo parado en Quimsacocha y escuchaba la maquinaria de los campamentos mineros que alteraba el orden pacífico del páramo, que ponía en vigilia a las poblaciones aledañas.

A su vez, Eljuri fue a la comunidad más cercana de la laguna, Girón, que está organizada en contra de esa actividad extractivista. Aun cuando las personas de este lugar tenían una posición de rechazo a la minería, también hubo quienes se mostraban a favor de la concesionaria.

“Se divide el pueblo porque la minera trata de tener trabajadores de ahí, entonces ya están asalariados, les  dan regalos, prometen progreso, adoquines; pero también hay otra gente preocupada por los recursos naturales”, dice Fidel en una visita guiada. 

De esa experiencia en Quimsacocha, el artista construyó una videoinstalación monocanal de dimensiones variables. En el centro de la obra se ve una bola negra   que gira encima de una imagen colorida de la laguna. De repente, a esa bola que parecería ser de otro mundo se le pegan partículas que salen del piso y que sería una representación de los minerales  que ya se están extrayendo.

Sobre esta pieza, Eduardo Carrera, quien asistió en la curaduría de Explorar el fin, dice que Fidel Eljuri “generó un espacio ritual de reflexión, donde en conjunto con la comunidad del sector desarrollan -a través del lenguaje audiovisual- una experiencia ritual que busca denunciar y hacer visible la actual coyuntura minera en el Ecuador, y la importancia del agua de los páramos para la vida y las personas tanto del campo como de la ciudad”.

En diálogo con esta propuesta está otra obra que recoge el espíritu sanador de las mujeres que le cantan a la naturaleza para protegerla. Ellas se sientan en las orillas de Quimsacocha y, con su voz, en una lucha más de carácter mística, pretenden curar su entorno natural.

Eljuri grabó esos cantos y basado en la teoría científica que dice que en las moléculas de agua se quedan guardadas las vibraciones, él pone bajo agua sucia parlantes con los sonidos de las mujeres, como si quisiera purificar el líquido  a través de la vibración.

“Trato de buscar repuestas para ser más conscientes  con lo que está destruyendo el entorno natural y he encontrado soluciones en la cosmovisión andina, ahí está todo lo que necesitamos para mantener un respeto y reciprocidad con la naturaleza”, agrega Fidel, cuya propuesta es generar lo que llama “ceremonias digitales”.

El resto de la muestra se complementa con una instalación que recrea una montaña hecha con piedras, arena y basura extraída de Catequilla, un sitio con una alta carga ceremonial pero que también está amenazado por la explotación informal de áridos para la construcción.

También hay un video de las fiestas del pueblo Girón, en el que la gente pasea en las calles con vacas muertas decoradas con leds, y se exhiben  tambores que emiten ritmos ancestrales enfrentados a sonidos mecánicos. (I)

Soportes

Tecnología ancestral

Explorar el fin combina la escultura, el uso de tecnologías y el video experimental para transfigurar sonidos, imágenes y

paisajes. En sus proyectos, Fidel Eljuri explora nuevas posibilidades entre la ritualidad y la tecnología ancestral.  (I)

14 de septiembre se realizará la clausura de la muestra. Habrá un conversatorio con el artista.

Labor

Su trabajo audiovisual, musical y colaboraciones con artistas como Nicola Cruz y Quixosis han sido presentadas en festivales internacionales, museos, clubes, radios, entre otros espacios. (I)

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