El dulce nombre de Jesús

- 24 de enero de 2020 - 00:00

Este es el nombre de la exposición que se inauguró en  diciembre pasado, en el museo Fray Pedro Bedón, del Convento de Santo Domingo en la ciudad de Quito.

Esta importante muestra cuenta con más de 50 piezas, las que corresponden a la reserva patrimonial del monasterio y a colecciones privadas que permitieron sacar a la luz estas representaciones tan bellas del Niño Jesús. No se pudo traer más obras de otros espacios, por falta de presupuesto. Es importante destacar el hecho de que se recibieron donaciones y colaboraciones gratuitas de grandes profesionales para  montar esta exposición y publicar un importante catálogo, en el que aparecen trabajos de investigación, como el de Adriana Pacheco Bustillos, Leslie E. Todd, Ximena Carcelén e Iván Cruz.

La curaduría de esta muestra está a cargo de la historiadora Ximena Carcelén  Cornejo y del investigador Iván Cruz Cevallos, quienes han realizado un trabajo muy profesional y de extrema sensibilidad.

En el artículo “El dulce nombre de Jesús”, de autoría de los curadores, dice lo siguiente: Uno de los temas de mayor representación en el arte quiteño, especialmente en el siglo XVIII, estuvo relacionado con la infancia de Jesús. La imagen de Jesús Niño, a más de cumplir una necesidad estética, tuvo especialmente una intención didáctica; el Niño encarna amor y ternura, y el arte nos acerca a una representación más humana de la divinidad.

Estas obras han sido parte de los belenes o pesebres quiteños, elaboradas con una estética muy cuidada, con detalles naturalistas y una apuesta por lo pequeño, finamente acabado. Los curadores han dedicado esta muestra al fray José María Vargas, importante historiador y crítico del arte quiteño.

En el marco de la muestra, se realizarán algunos conversatorios sobre distintos temas vinculados con las obras expuestas, como el que dictó este miércoles Jesús Paniagua. Estará abierta hasta junio 2020. (O)

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