Cuando la esperanza sabe a hiel
Un pueblo solo construye su futuro a través de grandes consensos mayoritarios que hacen estable la convivencia y que amplían oportunidades. Para un gran porcentaje- casi %70 de ecuatorianos- tras un año de gobierno del conservador Guillermo Lasso, el cambio real se siente esquivo, a pesar de asegurar en su primer informe de labores del pasado 24 de Mayo: “en este punto de la historia lo que el Ecuador necesita es ser gobernado y ser gobernado bien”. Hay un abismo entre el discurso y la realidad.
La esperanza, ese estado de ánimo optimista en el cual aquello que deseamos o aspiramos nos parece posible, tras 15 meses de gobierno, sabe a hiel. Lo que suponía tener expectativas positivas relacionadas con aquello que es favorable y que se corresponde con nuestros deseos ciudadanos, está lejano o simplemente no existe.
Cada día, con fuerza, crece el bisbiseo sobre la carencia de arte y habilidades para gobernar y lograr el compromiso de todos, cada uno en su espacio. Leyes claras, seguridad para caminar en espacios públicos, educación que asegure progreso, vigorosa economía, impulso a la producción, salud integral que garantice la vida, entre otros. La esperanza se destiñe.
Los diez y ocho millones de ecuatorianos, están conscientes que la responsabilidad es enorme porque tiene que hacer frente a una persistente crisis económica empeorada por la pandemia de covid-19, la guerra de Ucrania y porque –quizás lo más importante– debe luchar contra la extrema polarización entre izquierda - derecha y la creciente fractura social que se dejó sentir en los estallidos sociales de octubre del 2019 y junio del 2022. Además de la toma del país por parte de los carteles de la droga, los amotinamientos en los centros de rehabilitación, los ágiles Habeas Corpus y la corrupción galopante que nos asfixia.
Terminó el compás de espera y la paciencia de la población hacia un mandatario que prometió hacer un gobierno del encuentro de todos y abrir espacios de diálogo y participación con la ciudadanía. Con apenas 12 curules, su movimiento minoritario en la Asamblea Nacional, no logra concertar ni negociar en un escenario con dura oposición del correísmo y afines.
Quisiera creer que la obcecación temeraria que producen los desencuentros entre los representantes de ciertos partidos y movimientos políticos por captar la presidencia, vicepresidencias, comisiones y el Consejo de Administración de la Legislatura, (CAL) dejó de ser una impresión. A paso lento y firme tienen las dos vicepresidencias del poder legislativo, lo que demuestra que no están convencidos de la necesidad absoluta de un acuerdo y no están dispuestos a transigir en principios innegociables, aunque por invitaciones no faltan desde la presidencia de la Asamblea.
¿Será qué la esperanza- élixer de fé- se convirtió en veneno colectivo? Millones de sufragantes no están dispuestos a pagar un precio y no lograr una auténtica gobernabilidad entre las partes. Se evidencia que cada una de las funciones del Estado, tiene su propia agenda, encaminado al Frankenstein electoral de febrero 2023- mientras los ecuatorianos navegan por un mar de incertidumbres, minado y lleno de tiburones hambrientos- e intentan encontrar un santo que haga el milagro para qué: capitán y barco, no se hundan.
Saber negociar es todo un arte y no hace falta ser hostil ni agresivo, pero tampoco aceptar todo, para ganarse la aprobación de los demás. Le quedan tres años y aunque se sostenga con oxígeno permanente, debe cumplir con una inmensa población en extrema pobreza, desnutrida, desempleada y analfabeta.
Se sabe que todas las profecías tienen cierta voluntad de auto cumplimiento, y la campaña incendiaria para renovar autoridades de los Gads y Prefecturas en el 2023, no será la excepción. Es de sentido común el reconocer que cierta clase política se jugó las últimas cartas para tomar el poder y cual rompe cabezas armar y desarmar los tableros político y de justicia. Ni en las calles ni desde el legislativo, logró. No ha permanecido estática. Trabajan como hormiga en la Asamblea hasta lograr indulto, amnistía o la aplicación de cualquier figura jurídica para bajo el argumento de paz social y gobernabilidad, devolver la libertad a su líder. Desde el Ejecutivo, ausencia de objetivos, desconcierto y lenta capacidad reactiva.
La sociedad civil y algunos actores políticos -en redes sociales-debaten la posibilidad de convocatoria a una consulta popular y plantear temas de fondo y forma: el regreso a la Constitución de 1998, bicameralidad, reducción del número de asambleístas, entre otros, mientras el decreto de muerte cruzada, cuál comodín, según huéspedes de Carondelet, reposa sobre el escritorio. Entre expectativa y tensión, el tira y afloja se perfecciona en los protagonistas de los encuentros hasta lograr acuerdos en las distintas mesas (gobierno y organizaciones sociales), que buscan beneficios para los sectores más vulnerables del país, ante la prudencia y paciencia de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
Hay coros de voces en lo urbano y rural del país que inquietan y lastiman. Si el presidente no estaba preparado, es de asumir que en un año aprendió para tomar decisiones en función de país y honrar su palabra por el bienestar de la democracia ecuatoriana. De claudicar, el pueblo jamás perdonará su inmovilidad, aunque sea por motivaciones justificadas.
¡Cuidado!, la pasividad y extrema confianza del gobierno del encuentro, podrían convertirse en pólvora y detonador del desencuentro ante frustraciones acumuladas y ofertas de campaña no cumplidas.
Los CiudadanosDeBien
Causa sorpresa que con cierta frecuencia nosotros, como miembros de la raza humana, seamos testigos de etiquetas; la más reciente: Los Therians. Al respecto, según el diario español El Mundo, esta pa...
Tensión en el vecindario andino
Lo que se ha convertido en las últimas semanas en una guerra arancelaria entre Colombia y Ecuador, ambos países miembros de la Comunidad Andina (CAN), ocasiona ciertos efectos dañinos a los objetivos...
¡Panas!, entender el trabajo de la ONU es importante
Arranquemos con algo potente: las crisis climáticas, el narcotráfico, hambrunas y migraciones masivas NO se pueden resolver solas, sea que somos una nación súper desarrollada o un trillonario con hac...
Nuevas reformas al deporte ecuatoriano (vol. VI)
Goodwood, sur de Inglaterra. Once de julio de 1727. La hierba alta, el campo abierto al cielo. En el prado se alista un partido de críquet. Antes del primer lanzamiento, hay papel. Dos patronos lo de...
Barcelona y Botafogo dejan todo abierto tras empate en el Monumental
