Ecuador / Lunes, 09 Febrero 2026

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El poliamor no equivale a traición. La diferencia clave está en la transparencia.

¿Qué es el poliamor y cómo funciona una relación poliamorosa?

El poliamor no equivale a traición. La diferencia clave está en la transparencia.
Foto: Freepik
El poliamor deja de ser un tabú y se convierte en un modelo relacional que desafía la idea tradicional de pareja exclusiva. Psicólogos y especialistas en sexualidad explican cómo funciona y qué lo diferencia de otras formas de vínculo.
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El calendario marca, lunes, 9 de febrero de 2026, faltan seis día para que el mundo celebre el Día del Amor y la Amistad y mientras escribo este texto me pregunto: ¿Qué es realmente el poliamor y cómo funciona?

No todo vínculo afectivo cabe en la palabra “pareja”. Durante años asumí que el amor tenía un solo molde: exclusivo, cerrado, de dos. Sin embargo, cada vez escucho más conversaciones sobre relaciones poliamorosas, acuerdos abiertos y formas distintas de construir intimidad.

¿Qué es el poliamor?

El término poliamor se refiere a la posibilidad de mantener más de una relación afectiva y/o sexual al mismo tiempo, con el consentimiento y conocimiento de todas las personas involucradas.

La Asociación Americana de Psicología (APA) reconoce que las relaciones consensualmente no monógamas, entre ellas el poliamor, forman parte de la diversidad relacional y no constituyen por sí mismas un trastorno ni una patología.

El elemento central no es la cantidad de personas, sino el acuerdo explícito. Sin consentimiento informado, no existe poliamor: existe engaño.

¿Cómo funciona una relación poliamorosa?

En la práctica, el poliamor funciona a partir de reglas claras. Cada vínculo define sus propios límites. Algunas personas mantienen una relación principal y otras secundarias; otras optan por estructuras horizontales, donde ningún vínculo se considera prioritario.

Investigaciones publicadas en el Journal of Social and Personal Relationships señalan que las relaciones consensualmente no monógamas requieren altos niveles de comunicación, negociación y gestión emocional.

Los pilares más citados por especialistas son:

  • Comunicación constante y transparente

  • Acuerdos explícitos sobre exclusividad sexual o afectiva

  • Manejo consciente de los celos

  • Autonomía individual

  • Responsabilidad afectiva

No es una relación “sin reglas”. Es una relación con más reglas conversadas.

Poliamor no es infidelidad

Uno de los mitos más extendidos es equiparar poliamor con promiscuidad o inestabilidad. La diferencia es clara: en la infidelidad hay ocultamiento; en el poliamor hay consentimiento.

La sexóloga Elisabeth Sheff, investigadora de familias poliamorosas durante más de 20 años, ha documentado que muchas personas en este tipo de vínculos reportan niveles de satisfacción similares o incluso superiores a los de parejas monógamas, siempre que exista acuerdo y respeto.

Desafíos emocionales y sociales

El mayor reto no siempre es interno, sino externo. El estigma social persiste. En América Latina, donde la estructura familiar tradicional mantiene peso cultural, las relaciones poliamorosas enfrentan juicios morales y falta de reconocimiento legal.

En Ecuador no existe regulación específica para vínculos múltiples. El marco legal reconoce el matrimonio y la unión de hecho entre dos personas. Cualquier estructura distinta opera en el plano privado.

En lo emocional, el manejo de los celos representa uno de los principales desafíos. La teoría psicológica señala, según la terapeuta, Esther Páez, que los celos no desaparecen, pero pueden gestionarse a través de acuerdos y comunicación abierta.

Un cambio generacional en la forma de amar

Diversos estudios en Estados Unidos y Europa muestran que las generaciones jóvenes se sienten más abiertas a explorar modelos relacionales no tradicionales.

Una encuesta del Pew Research Center evidenció que las generaciones más jóvenes muestran mayor aceptación hacia relaciones no monógamas consensuadas que generaciones anteriores.

El debate no gira solo en torno a cuántas personas participan en el vínculo, sino a la autonomía, la honestidad y la libertad de elegir cómo construir afecto.

El tiempo actual le pone nombre a situaciiones que ya vivíamos, pero la existencia de "lo moralmente correcto" lo mantenía en secreto. Ahora no. Ahora, según mis entrevistados, hay más libertad para vivir relaciones diferentes.

La única falla que le veo esta tendencia, es que este 14 febrero, el gasto será doble, triple...

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