Ecuador / Jueves, 29 Enero 2026

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El contacto físico activa neurotransmisores asociados al bienestar..

Día del Abrazo, un simple gesto tiene efectos en la salud emocional

El contacto físico activa neurotransmisores asociados al bienestar..
Foto: Freepik
Cada 21 de enero se conmemora el Día Internacional del Abrazo, una fecha que destaca los beneficios emocionales, sociales y biológicos del contacto humano.
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Un gesto cotidiano vuelve al centro del debate sobre bienestar. Este 21 de enero se conmemora el Día Internacional del Abrazo, una fecha que pone en evidencia que el contacto físico no solo expresa afecto, sino que cumple una función clave en la salud emocional y en la convivencia social, respaldada por la psicología y la neurociencia.

El abrazo en la vida diaria

El abrazo atraviesa distintos espacios: familia, amistades, trabajo y situaciones de apoyo entre desconocidos. Se trata de una conducta no verbal que comunica cercanía, refuerza vínculos y fortalece la interacción social, sin distinción de edad ni cultura.

Qué ocurre en el cuerpo

Según Mario Albán, docente de Psicología de la Universidad Internacional del Ecuador, el contacto físico activa neurotransmisores asociados al bienestar.
La oxitocina fortalece el apego y la confianza; las endorfinas alivian el dolor; la dopamina interviene en los sistemas de recompensa; y la serotonina regula el estado de ánimo. Niveles bajos de esta última se vinculan con cuadros depresivos, por lo que el abrazo funciona como apoyo emocional complementario, sin reemplazar tratamientos profesionales.

Vínculo, pertenencia y desarrollo

Desde la psicología humanista, Abraham Maslow subrayó la importancia de la pertenencia y el reconocimiento para el bienestar individual. En ese marco, el abrazo refuerza la integración social y el sentido de pertenencia, pilares de una convivencia saludable.

Impacto en la infancia

Albán destaca que el contacto afectivo en el entorno familiar resulta determinante desde los primeros años. Estudios muestran que los niños que reciben contacto físico frecuente desarrollan mejores habilidades emocionales y sociales, mientras su ausencia puede afectar la empatía y el vínculo con el entorno.

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