Su mascota puede disfrutar la playa, pero con algunos cuidados

Llevar los perros al mar es una experiencia grata para muchas personas, que disfrutan verlos jugar en la arena. Sin embargo, es mejor tomar precauciones para que ese paseo transcurra en calma. expertos aconsejan que el animal tenga sus vacunas al día y lleve siempre su identificación, por si se extravía.
01 de marzo de 2018 02:13

Liliana Rodríguez vive en Guayaquil y le encanta el mar. Por eso cuando puede viaja a General Villamil para relajarse y disfrutar de la suave brisa, el sonido de las olas rompiendo contra la playa y el sol, que aunque a veces se muestra esquivo, la mayoría de las ocasiones la acompaña.

Una vez decidió ir acompañada por Tita y fue la sensación entre quienes la vieron. La gata de pelaje blanco con manchas amarillas atrajo todas las miradas pues la gente está habituada a ver perros jugando en la playa, pero no es común que alguien lleve a un felino.

Pese a todo Tita se portó como una ‘dama’, estuvo tranquila sentada en una silla observando con mirada indiferente a quienes, curiosos, se acercaban a saludarla.
Ese fue un paseo diferente para Liliana, gracias a su mascota.

Así como ella, cada vez son más quienes deciden llevar a sus animales a la playa, para compartir con ellos este momento especial. Ya es frecuente observar a los perros correr por la arena, meterse al mar y jugar con sus dueños. Más aun cuando empieza la temporada playera.

Sin embargo se deben tomar las debidas precauciones para que este paseo no se convierta en un problema para los animales. La doctora Yesenia Fernández, de la Veterinaria Burgos, explica que es importante que la mascota lleve su collar con su respectiva placa de identificación. Así, en caso de que se pierda, quien la encuentre podrá comunicarse con la familia.

“También es preferible que el animal tenga sus vacunas al día y se encuentre desparasitado”, señaló la galena. “Y cuando se lo transporte a la playa es preferible llevarlo en su kennel, para que esté más cómodo y evitar molestias”.

El tema de las vacunas es fundamental pues en la playa la mascota puede exponerse a enfermedades al entrar en contacto con otros animales o comer algo en un descuido de su dueño. Por ello se requiere que sus defensas se encuentren altas.

También hay que cuidarlos porque si toman agua salada pueden presentar problemas gastrointestinales, ocasionando vómitos y diarreas, indicó la veterinaria.

Según la doctora Fernández, es mejor esperar a que el animalito tenga de tres a cuatro meses para llevarlo a la playa, incluso a tan temprana edad recomienda exponerlo al sol temprano en la mañana, que no es tan fuerte. “En caso contrario es mejor que se quede en casa. Si se trata de mascotas geriátricas (ancianas), se sugiere que estén en buenas condiciones de salud ya que su estado corporal no es el de un joven y puede contraer patologías mortales”.

Una experiencia inolvidable

Cindia Haro es miembro del Club Pitbull Guayaquil y disfruta de llevar a sus animalitos a la playa, donde ellos se esparcen tranquilamente. Afirma que “es una experiencia inolvidable ver la destreza de tu perro en la arena y en el mar, la libertad que ellos sienten al momento de correr en la playa, ver cómo se defienden por su naturaleza en el mar, tienen excelente físico para nadar, lanzarle una pelota a lo lejos de la orilla y que regrese con ella”.

Ella recomienda que se busque un lugar de la playa donde no haya aglomeración de personas y que el perro lleve su respectiva correa. “No necesita bozal si es sociable, ya que él también se divierte. Además cuando se retiren se debe bañar por completo al perro con su respectivo jabón o shampoo”.

“Si el perro es siempre cuidado con sus vitaminas y alimentación, la playa será un lugar donde siempre querrás llevarlo”, puntualizó la activista animal.

Érika Cazar también viaja con sus dos perritos, Sammy y Grachi, a la playa. Ella recomienda llevar pañitos húmedos para limpiar la arena que se le mete en los ojos a los animalitos, así como una botella con agua y su bandejita donde ellos beben para calmar su sed.

“Si la mascota entra al mar, una vez que salga hay que secarla hasta llegar a la casa y poderla bañar, así se evitan irritaciones o piojos de agua que se le pegan. No hay que darles mariscos, se debe llevar su comida y claro, la cadena siempre puesta para evitar pérdidas y dolores de cabeza. También es recomendable tener una pelota o frisbee para que ella juegue”.

Al periodista Rodrigo Matute también le gusta ir con sus mascotas a la playa. Para él es importante llevar fundas para recoger el excremento de los animalitos. “Además se debe tener mucho cuidado con ellos, porque en la playa hay restos de pescado, las mascotas quieren comer y les pueden causar daños las espinas”.
También recomienda llevar agua dulce para refrescarlos, cuando se realizan caminatas.

Cada dueño de mascotas da sus propios consejos, basado en sus experiencias luego de llevarlas a la playa. Juan Carvajal Villamar comenta que “yo he llevado varias veces a mi niña, una french poodle, incluso fuimos en el fin de año. Siempre va con su correa, con su comida y su propia cama. Ella es muy engreída y se porta como si estuviera en la ciudad”.

En cambio Carlos Aguilar Alcívar aconseja buscar la forma de que los animalitos no se quemen las patas si la arena está muy caliente. “Hay que ayudarlos, tal vez cargándolos un poco o ponerles algo que los proteja. Además llevarles agua y comida de mascota”.

Otro aspecto que recomiendan los expertos es cuidar a los animales de un golpe de calor. Así se conoce a un aumento súbito de la temperatura corporal de la mascota, la cual puede ocasionar la muerte en cuestión de minutos.

El golpe de calor se puede producir cuando se deja al animal encerrado en el carro, ya que la temperatura dentro del vehículo asciende bastante. También ocurre si se deja que el perro se eche bajo un sol demasiado fuerte.

Para prevenirlo se recomienda mantenerlos siempre hidratados y nunca dejar que se vayan muy lejos. (I)

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