Bajar de peso, un problema soluble

- 05 de enero de 2020 - 00:00
Álvaro Pérez / ET

Perder unas libras se convierte en una obsesión para muchas personas después de las fiestas. ¡Cuidado con la salud!, alertan los expertos.

Antes de iniciar una dieta de rigor es preciso visitar a un especialista porque, en la mayoría de los casos, las dietas que aparecen en internet no van a resolver el asunto, sino que, por el contrario, podrían agravar el estado de salud.

La nutricionista Rosmerie Ochsner Mera alerta que la dieta Keto, el agua de piña o los desayunos intermitentes, que están muy de moda, pueden traer otros males para el organismo.

Por ejemplo, el llamado efecto rebote, que es el incremento del peso de la persona, al doble incluso.

“Esto puede provocar enfermedades secundarias, además de la obesidad, como la diabetes”, señala la experta.

Otra consecuencia de un mal manejo de la dieta alimentaria puede ser un cambio en la microbiota intestinal, es decir que las bacterias que son benéficas para el organismo bajan el nivel, y las malas suben, lo cual puede ocasionar irritación.

Por otro lado, existen dietas basadas en batidos de vegetales que bajan las calorías en el organismo.

“Disminuir la ingestión de los grupos de alimentos, como las proteínas, puede provocar una reducción de la masa muscular y a su vez en el metabolismo, o sea que el metabolismo se hace bajo y lento, lo cual provoca un aumento en el peso”, anota la entrevistada.

De ahí la importancia de que la persona acuda a recibir atención de un especialista, que le indicará cuántas calorías debe consumir para que no enferme por déficit o exceso de ellas.

El plato saludable
La especialista considera  que una de las dietas más saludables que conoce es la mediterránea. “Es más a base de frutas, vegetales, carnes blancas, como pescado, pollo; bajo en carnes rojas y alimentos con grasas saturadas, y la ingestión de aceite de oliva, almendras, nueces, aguacates, que son más poliinsaturados”.

Por eso, Ochsner propone una dieta equilibrada que contenga todos los grupos de alimentos en el plato, que son los carbohidratos, la proteína y los vegetales.

El plato saludable, en su opinión, es aquel donde están las porciones que normalmente deben ingerirse y que permiten mantener un peso adecuado. Por ejemplo, que la cuarta parte del plato sea de arroz, una porción que permite bajar los kilos que están de más.

“Otra estrategia  es llevar el alimento de la casa y evitar comer fuera, ya que en los restaurantes las salsas contienen almidones escondidos, por eso cualquiera puede subir de peso sin darse cuenta”.

Entre los tips que ofrece la nutricionista está el masticar lento y saborear lo que se ingiere, no tomar agua durante la comida sino de preferencia después de comer, además de ingerir una bebida caliente, ya que mejora la digestión. Propone suspender los jugos que contienen azúcar porque incrementan la cantidad de calorías.  

“Un jugo de naranja está elaborado con cuatro naranjas, por lo general; con ello se consumen más calorías que si comemos solamente una ”.

Actividad física
Hacer ejercicios sigue siendo una opción para todas las personas, independientemente de su peso. Lo recomendable para los principiantes es comenzar con caminatas de 15 minutos e ir subiendo hasta la hora.

Sin embargo, Ochsner llama la atención a quienes suelen consumir bebidas energizantes, que son utilizadas por los deportistas de alto rendimiento para evitar la deshidratación en el entrenamiento.

“Estas bebidas no son recomendables para quienes empiezan la actividad física y hacen ejercicios durante una hora solamente”.

Alfredo Quiñones, profesor de bailoterapia en Quito, sugiere hacer rutinas suaves por lo menos tres veces por semana en días intercalados, por ejemplo (lunes, miércoles y viernes), pero en ningún caso hacer tres días seguidos y nada los cuatro restantes.

Quiñones propone de inmediato bajar el consumo de azúcar, harinas y grasas saturadas y pide incluir frutas en la alimentación diaria, por lo menos tres porciones.

La pérdida de peso ideal por semana es de 400 a 700 gramos, por lo cual, para tener certeza del avance, es preciso medir el peso cada 15 días, de preferencia al amanecer, luego de ir al baño y antes de desayunar. 

Podemos notar el proceso al calcular el Índice de Masa Corporal (IMC), indicador de la relación entre el peso y la talla. Para ello se divide el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m²). (I)  

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