El oso de anteojos es protagonista de fábulas en el imaginario andino

- 06 de agosto de 2019 - 00:00
Yaya y Yachak son algunos de los apelativos que se da al afamado oso de anteojos, o Ucumari, que es considerado el “rey de la fauna andina”.
Fotos: Roberto Chávez / ET

Esta especie de mamífero en estado de vulnerabilidad, insigne de los Andes, es la “mascota oficial” de la Reserva Ecológica Sangay que cumplió 40 años de su declaratoria como Parque Nacional, el pasado 26 de julio.

Yaya (abuelo en idioma quichua), yachak (criatura sabia), patriarca, guardián de las montañas, y guerrero, entre otros calificativos, se suelen atribuir al afamado y a la vez receloso oso de anteojos.

Este mamífero omnívoro es la “mascota oficial” del Parque Nacional Sangay, ya que  está muy presente en los  diferentes pisos climáticos de las 517.765 hectáreas que comprenden esta importante  reserva ecológica.

Es, además, protagonista principal de varios relatos del imaginario andino y, a la vez, símbolo de fuerza, resistencia, tesón e ímpetu, para las poblaciones de las montañas sudamericanas.

No obstante, no es la única especie animal que habita en la Reserva Ecológica Sangay, que toma nombre de un volcán activo ubicado en la provincia amazónica de Morona Santiago.

El Parque Nacional Sangay se extiende sobre la cordillera oriental; incluye grandes extensiones de páramos, selva subtropical y bosques altoandinos.

Allí, además, residen miles de familias de aves, muchas de ellas únicas en el mundo, así como de insectos, mamíferos, reptiles, anfibios y peces de agua dulce.

El 26 de julio, el lugar cumplió 40 años de haber sido declarado Parque Nacional. El presente trabajo  se publica con el propósito de dar a conocer su  valía e incidencia medioambiental en el país, y las fábulas que allí nacieron y que se han arraigado fuertemente en la cultura andina y en la amazónica.

La leyenda de Ucumari
La historia cuenta que en los bosques de la zona nororiental de Azogues, capital de la provincia del Cañar, los osos andinos o Ucumari, como también se conoce al oso de anteojos, raptaban a las mujeres más bellas del poblado y se las llevaban a la montaña.

“La leyenda de Ucumari es contada por los indígenas ancianos a sus hijos y nietos, cuando salen a cuidar el ganado. Relatan que los osos  son reyes de la fauna andina, y que eligen a las féminas más lindas para perpetuar su legado y dar paso a una especie con cualidades tanto animales como humanas”, explica Gabriel Montesdeoca, guía naturalista y guardabosques del caserío Río Negro, en la provincia de Tungurahua.

Esta jurisdicción de la Sierra centro, junto con Chimborazo, Cañar y Morona Santiago, integra el Parque Nacional Sangay. Allí los osos de anteojos comparten hogar con al menos 400 especies de aves, 107 familias  de mamíferos, 20 clases de anfibios, 11 subdivisiones de reptiles, 8 tipos de peces, y 35 diversos grupos  de mariposas.

La híbrida especie a la que  Montesdeoca se refiere está  conformada, según la cosmovisión andina, por yachaks (hombres conocedores de tradiciones ancestrales) y por ancianos (yayas).

“Otra fábula cuenta que en una ocasión, el oso, en calidad de especie líder, abogó ante el Creador por el resto de animales porque sus semejantes querían tener los mismos privilegios alimenticios que él”, relata Grace Núñez, bióloga ambateña.

En respuesta a las plegarias del “rey de la flora andina” -continuó la estudiosa- una deidad creó los volcanes, cascadas, ríos, sistemas lacustres, bosque húmedo, valles, entre otros accidentes geográficos.

Lo hizo con la finalidad de que todos los animales tengan la oportunidad de alimentarse y protegerse de las inclemencias del clima, de  acuerdo a la constitución de sus cuerpos, costumbres, requerimientos y necesidades.

Características del Parque Nacional Sangay
Esta reserva tiene como principales atractivos tres volcanes, dos de ellos activos. Estos son: Sangay, Tungurahua y Altar. También posee una infinidad de hermosos y fascinantes sistemas lacustres, entre ellos las lagunas Amarilla, Ozogoche, Atillo y Sardinayaku.

El parque se extiende sobre la cordillera oriental de los Andes, incluyendo grandes extensiones de páramo, bosques altoandinos y selva  subtropical. Por toda la extraordinaria biodiversidad que allí confluye, en 1983 la Unesco lo declaró Patrimonio Natural de la Humanidad.

En la parte alta del lugar  nace el río Upano, afluente que bordea la ciudad oriental de Macas y luego desemboca en el Pastaza, en su extenso  trayecto hacia el Amazonas.

El Paute es otro importante y emblemático río que se origina en lo alto del Parque Nacional Sangay, el cual atraviesa poblaciones de las provincias de Cañar, Azuay y Morona Santiago. (I)  

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