Iniciativa Cuencas Sagradas insta a la protección del bosque amazónico

Las llamadas cuencas sagradas representan una de las áreas más biodiversas del planeta. El 60% de este corredor está compuesto por áreas protegidas y territorios indígenas de Ecuador y Perú.
21 de octubre de 2020 17:04

Un llamado urgente a proteger los afluentes del Amazonas y a garantizar los derechos territoriales de los pueblos y nacionalidades indígenas son, entre otros, los objetivos que busca la Iniciativa Cuencas Sagradas.

La propuesta nace en 2017, por parte de más de 30 nacionalidades y pueblos indígenas de Ecuador y Perú, para proteger de manera permanente las cuencas de los ríos Napo, Pastaza y Marañón, que comprenden más de 35 millones de hectáreas entre la Amazonia ecuatoriana y noroeste de la Amazonía peruana.

En las denominadas Cuencas Sagradas nacen los afluentes del río Amazonas y son parte esencial para mantener al bosque amazónico con vida. Lograr su protección frente a actividades industriales significa garantizar los derechos territoriales de los pueblos y nacionalidades indígenas, mejorar sus condiciones de vida, priorizar áreas de conservación y regeneración, proteger las fuentes de agua y fomentar una transición socio ecológica post extractivista.

El bosque amazónico en las Cuencas Sagradas es el medio de subsistencia de más de 500.000 indígenas. Según The Guardian, el costo de prevenir una pandemia, protegiendo la vida silvestre y los bosques, equivale al 2% del costo financiero estimado de la crisis causada por el covid-19.

La crisis que viven Ecuador y Perú es una triple: económica, sanitaria y ambiental. En ese contexto, la Iniciativa trabaja por el bienestar de la población amazónica que en la emergencia ha acentuado sus limitaciones en salud, educación, soberanía alimentaria, transporte y conectividad, entre otros.

Belén Páez, secretaria general de la Iniciativa Cuencas Sagradas (ICS), sostiene que el Amazonas es uno de los lugares más biodiversos de la tierra, al igual que una de las fuentes de agua dulce para el mundo y para el continente americano.

Agrega que la Amazonía del Ecuador y del Perú es como bombas de agua que aspiran el agua hacia el cielo convirtiéndose en ríos volantes y esparciendo el agua lluvia. “Es importante que la Amazonía sea tomada en cuenta en estos momentos para revertir el calentamiento global”.

Advierte que si la Amazonía deja de dar sus funciones habrá serios problemas en la vida humana. “Estamos próximos a un punto de no retorno, en el que estas protecciones que tiene la Amazonía están deteriorándose y dejando de cumplir sus funciones”.

Sobre la iniciativa, destaca que es el resultado de un trabajo de más de 20 años de los pueblos indígenas de Ecuador, Perú y la Fundación Pachamama. Se generó un debate global sobre la importancia de la naturaleza.

Las Cuencas Sagradas han logrado articular acciones con algunos gobiernos locales de la región, se ha logrado establecer información, incidencia y reconocimiento de la iniciativa, internacionalmente, principalmente en la Cumbre del Clima y la Cumbre de la Biodiversidad. ICS ha participado en otros espacios donde ha recibido el reconocimiento de la Agencia para la Conservación Mundial de las Naciones Unidas, puntualizó.

De su parte, Yanda Inayu, representante sápara y vocero de la Iniciativa, recalca que proteger las Cuencas Sagradas es proteger la vida, las culturas que habitan en ella y la soberanía alimentaria.

“Esta zona es muy importante porque habitan más de 30 culturas amazónicas entre Ecuador y Perú y también es importante porque da oxígeno limpio al mundo lo que la convierte en el corazón del planeta”, afirma.

Y concluye que desde la propuesta Cuencas Sagradas trabajan desde los territorios, en asambleas y mingas, para poder aportar al mundo un nuevo camino y un nuevo sueño. (I)