El programa social "Médico del Barrio" atendió a 270.169 personas en un año

- 30 de agosto de 2018 - 00:00
Ana Vásquez, de 86 años, recibe desde mayo de este año la visita del equipo de Médicos del Barrio. La mujer sufre de demencia vascular y otras patologías.
Fotos: Alfredo Piedrahíta / EL TELÉGRAFO

La estrategia, que es parte del Plan Toda una Vida, tiene 1.878 Equipos de Atención Integral de Salud conformados por tres personas. Ellos están pendientes de grupos vulnerables y prioritarios.

Ana Vásquez toma un sorbo de colada y mastica un pedazo de pan. Es el desayuno que su hijo José Carlos le sirvió sobre una mesa de madera que tiene dentro de su pequeño cuarto.

Allí, la mujer de 86 años duerme en una cama de una plaza cubierta por una funda de plástico que oculta la suciedad del colchón. Pasa sus días rodeada por el frío piso de cemento y paredes con bloques y madera a la vista, en donde cuelga su ropa.

Desde mayo de este año la octogenaria recibe la visita de un equipo que es parte del programa Médico del Barrio, del centro de salud El Cisne II Tipo C, del distrito 09D04, de la parroquia Febres Cordero, en el suroeste de Guayaquil.

Sonia Moreno, técnica de atención primaria de salud, recordó que la primera vez que acudieron a su casa encontraron a la señora Ana sin ropa. “Estaba abandonada por sus hijos, nadie se preocupaba por ella y había un mal olor producto del orine concentrado en el lugar”.

Ahora la adulta mayor cuenta con chequeos médicos recurrentes, atención de especialistas y medicina que llevan hasta su vivienda, en la calle 20 y Cristóbal Colón.

Joselyne Galdamez, especialista en medicina general integral, explicó que Ana sufre de demencia vascular y no puede mover el lado izquierdo de su cuerpo. Además le diagnosticaron hipertensión. “Ella ha mejorado y ahora tiene quien se preocupa por ella”.

La estrategia del Médico del Barrio, que es parte del Plan Toda una Vida, hoy cumple un año desde su implementación en el país.

Helen Ayala, directora nacional de Hospitales del Ministerio de Salud (MSP), aseguró que hasta la fecha se desplegaron 1.878 Equipos de Atención Integral de Salud (EAIS) con personal del MSP.

Lo integran especialistas del primer nivel de atención, médicos generales, enfermeras y técnicos de Atención Primaria de Salud (TAPS). Su conformación depende de las necesidades de la población a la que asisten.

Explicó que la estrategia tiene dos etapas: la identificación y captación en el territorio. Para ello los equipos recorren los sectores.

El beneficio principal, según Ayala, es el acceso equitativo a los servicios de salud de la población, en especial los grupos prioritarios y vulnerables. “Hay muchas barreras de acceso que no dependen del MSP. Las mujeres no acuden por un método anticonceptivo por la negativa de sus parejas, otros porque no hay caminos. Con la estrategia vamos a buscarlos”.

Desde que empezó la estrategia hasta el 22 de agosto  se atendieron 270.169 personas vulnerables en el país. 

Existen tratamientos personalizados al usuario. Las demandas de atención a los grupos vulnerables se concentran, en primer lugar, hacia las personas con discapacidad en situación de abandono y con enfermedades asociadas; luego vienen los casos con enfermedades crónicas sin tratamiento adecuado (diabéticos, hipertensos) y tercero mujeres embarazadas con riesgo.

Ana mejoró su salud

En el Centro de salud El Cisne II desde el 27 de abril se implementó la estrategia. Allí hay tres equipos que salen a recorrer el sector.

Carlos Marrero, especialista en medicina familiar, contó que 281 pacientes vulnerables fueron identificados.  De ellos 25 requerían atención en centros de salud y hospitales. Resaltó que “logramos que la familia se reintegre”.

Ana es una de esas historias. José Carlos, quien es uno de sus seis hijos, reconoce que sus hermanos no se preocupan. “Mi madre antes no podía dormir y gritaba en las noches. Se portaba agresiva. Ahora desde que es atendida esto ya no pasa”.

El médico reconoció que en ocasiones se resisten. “Se nos han negado a que intervengamos pero nosotros volvemos  acompañados del Comité de Salud. Uno de los objetivos de esta estrategia es el abordaje comunitario”.

Para la TAPS Sonia Moreno, antes de que se creara el Médico del Barrio, en el sector no existía esa conciencia en salud. “Ahora que llegamos a las viviendas vemos que cambiaron su forma de vivir para que estén más saludables y se preocupen por ellos”.

Ayala aseguró que se logró organizar el sistema de salud en los barrios.

Además destaca la labor de los técnicos, ellos enlazan a la comunidad con los profesionales de salud. “Son líderes de la comunidad. Por ejemplo, en las poblaciones  shuar, en donde no hay carreteras deben  movilizarse en canoas o en caballos”.

Sonia camina a diario numerosas cuadras o utiliza una mototaxi. Así llega a nuevos sitios  para identificar otros casos o continuar con el seguimiento de un paciente ya captado.

La licenciada en enfermería Katty Macías, quien también es parte de los Equipos de Atención (EAIS), la acompaña en el recorrido. “Tratamos de que ellos nos vean como sus amigos. En ocasiones les hemos celebrado el cumpleaños. Todo eso es gratificante, a nosotras nos cambia también la vida, siento que nos hace mejores seres humanos”.  (I)  

Datos

Grupos prioritarios:  Adultos mayores, mujeres embarazadas, niños menores de  2 años y de 5 años en riesgo de malnutrición, niños con esquema de vacunas incompletas,  personas con discapacidad y personas privadas de la libertad, enfermedades crónicas no transmisibles y con VIH.

Vulnerables: Mujeres embarazas con riesgo,  niños menores de 2 años en peligro de desnutrición aguda, personas con discapacidad física o intelectual en situación de abandono, enfermos crónicos no tratados y  casos  de violencia de género.

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