La rinitis alérgica es la patología más común en la población mundial

Las alergias requieren control y medicación permanente

La rinitis alérgica es la patología más común en la población mundial
16 de marzo de 2014 00:00

Picazón en el cuerpo, tos, enrojecimiento de los ojos y obstrucción en las fosas nasales son parte de la vida de Nicolás desde que tenía 8 meses de vida. Hoy con 6 años, el menor necesita de la administración de 3 medicamentos diarios (spray nasal, jarabe y colirio) para combatir la rinitis alérgica que padece y así desarrollar sus actividades favoritas como jugar fútbol o ir a la piscina.

De ocurrir lo contrario, su madre Jaqueline Silva asegura que los síntomas empeoran y la actividad habitual disminuye por completo. “Si estuvo sin abrigarse en el frío, o en contacto con la lana del perro, y no ingirió el medicamento sus ojos se enrojecen, no deja de refregarse y su piel se pone áspera. Hay que cuidarle de esos factores, pero no se le puede encerrar en una burbuja”, dice.

Su alergia, según el reporte médico es producto de una herencia genética. Su progenitor tiene la misma afectación. Según el alergólogo Édison Zapata, cuando ello ocurre hay el 25% de posibilidad de que el hijo herede esa reacción exagerada del sistema inmunológico hacia factores externos determinados.

También hay personas que adquieren la patología en edad adulta. “Los migrantes tienden a desarrollar esta afectación porque los ambientes donde viven son extremadamente contaminados”, acotó Zapata.

En Ecuador, el problema de las alergias se ha hecho recurrente en los infantes, por ello los pediatras recomiendan que antes del año de edad los niños no ingieran leche, ni clara de huevo. “Esos son alimentos que no toleran los bebés y es preferible evitarlos antes del año para así asegurarse de que no tengan luego una alergia alimentaria”, dijo el pediatra Marco Sierra.

Según la Asociación Mundial de alergias, la rinitis alérgica tiene la mayor incidencia en la población global con un porcentaje que va entre el 10 y 30%.

Y cuando esta enfermedad no es tratada adecuadamente puede generar en un asma bronquial que es una obstrucción de los bronquios (encargados de conducir el aire hacia dentro o afuera), lo que implica dificultades en la respiración y secreciones bronquiales espesas y abundantes que dificultan las actividades normales de quienes la padecen.

“Los infantes tienden a respirar por la boca y por consiguiente a roncar, lo que provoca problemas de amigdalitis frecuente y somnolencia por un descanso inadecuado”, refirió Zapata.

Las alergias no tienen curación, pero se puede controlar con un adecuado tratamiento que incluye prevención, medicación y en los casos más agudos inmunoterapia.

La primera consiste en el control del agente causante de la afección, como por ejemplo los ácaros, para ello es necesario una buena ventilación del dormitorio, descartar alfombras y peluches.

La medicación consiste en la ingesta de antialérgicos y antiinflamatorios en distintas presentaciones, desde gotas para la boca hasta cremas para el resto del cuerpo. Todos a base de corticoides.

La inmunoterapia
El tratamiento más severo para quienes ya tienen el problema crónico es la inmunoterapia, que consiste en la aplicación de pequeñas dosis del alergeno, sustancia que causa la patología, para que el sistema inmunológico se desensibilice y se haga más tolerante a ese factor.

Esta aplicación es a través de vacunas, que según los especialistas debe darse por un período mínimo de 5 años.

Al momento, la inmunoterapia solo está recomendada para el tratamiento de la rinitis alérgica y el asma bronquial, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud.

Contenido externo patrocinado