El virus muestra en Ecuador un comportamiento selectivo

En el caso de los menores, la poca incidencia de infectados estaría en que predomina su respuesta inmune innata: se acciona de forma rápida ante los patógenos, cosa que no sucede con los adultos.
17 de julio de 2020 00:00

La ecuatoriana Éricka Carvajal vive para contar la amarga experiencia de haber contraído el coronavirus; no así sus padres, hermano y su cuñado, ellos murieron.

“Hay una rutina dolorosa que seguimos quienes hemos perdido a alguien amado: miramos las fotos; las besamos para reconocer su piel, algún rastro de su olor; las llenamos de lágrimas, las memorizamos con el propósito de soñar con ellos y reunirnos en sueños por última vez”, narró a la prensa esta guayaquileña.

Contó que el 22 de mayo pasado se confirmó el contagio de su padre, le siguieron su hermano, su madre, cuñado, hermana, sus cuatro sobrinos, sus tres hijos y ella misma. Tres días después “los asfixió la muerte: primero mi padre, luego mi madre, mi hermano mayor y mi cuñado. Nadie nos permitió ver sus restos…”, añadió.

En cuanto a los sobrevivientes, ella fue la más afectada: “Según una exploración TAC que me practicaron, el 45% de mi capacidad pulmonar estaba perjudicada. Me apartaron de mis hijos. Empecé a tomar una bomba de antibióticos, me pusieron suero con corticoides para desinflamar mis pulmones. Tenía ahogos fatales, náuseas, pero sobre todo desesperación, ansiedad... Esto te deja al borde del delirio”.

En su cuenta de Twitter, el 21 de junio, puso el video musical de Piero, con el mensaje: “Canción para mi viejo, Piero -mi querido viejo”. El 17 de junio en cambio escribió: “Feliz día del Padre, para los que tengan, cuídenlos mucho”.

Marco Poveda, de 21 años, morador del barrio Gatazo, al sur de Quito, recuerda claramente que el 4 de julio, fiesta de Independencia de EE.UU., amaneció con fiebre, carraspera en la garganta y un fuerte dolor en el pecho.

Comunicó a su madre Yolanda Arellano que se sentía mal. Ella lo llevó a una casa asistencial a que le realicen la prueba PCR, donde dio “positivo” por covid-19, por lo que le recetaron medicamentos, le impartieron indicaciones y le pidieron aislarse en casa.

Este 14 de julio ya se sentía mejor. Se conectó virtualmente con sus amigos, a quienes les contó: “Casi estiro la pata, esto ha sido horrible, no es chiste, hay que cuidarse...”

Éricka y Marco son ahora parte de las estadísticas del grupo etario de 20 a 49 años que ha resultado contagiado, pero ha sobrevivido. Según cifras del Ministerio de Salud, de 61.373 casos confirmados de coronavirus en Ecuador hasta el 15 de julio, el 58,5% de infectados pertenece al grupo etario de 20 a 49 años.

El comportamiento del virus por grupos etarios, en la mira

Según un estudio sobre el brote de covid-19 del Centro Chino para el Control y Propagación de Enfermedades (CCDC, siglas en inglés), la tasa de mortalidad general evidencia que personas de más de 80 años son propensas a morir, al igual que personas que padecen enfermedades crónicas, preexistentes. En cambio, ciudadanos jóvenes, si bien se contagian, resisten y se recuperan en mucho mayor porcentaje.

El estudio del CCDC, con respecto a las dolencias preexistentes que influyen con mayor peso en el aumento del riesgo de sufrir complicaciones agudas según grupos vulnerables, menciona a las cardiovasculares, diabetes, enfermedad respiratoria crónica e hipertensión arterial.

De todas maneras, el contagio en personas de 20 a 49 años es motivo de preocupación dentro y fuera del país. Por ejemplo, Los Ángeles Times publicó un video en Twitter que se volvió viral con la historia del joven James Cai, de 32 años, residente en Nueva Jersey (EE.UU.).

Desde la cama de un hospital contó que no tenía afecciones médicas subyacentes que lo hicieran susceptible a una dolencia grave. Pero en corto tiempo el virus se extendió a sus pulmones, registró fiebre alta, diarrea, ojos llorosos, dificultad para respirar y dolor de pecho, por lo que fue conectado a tubos de asistencia respiratoria.

En redes sociales se plantearon preocupaciones de que los jóvenes son más vulnerables al virus de lo que los expertos en salud consideraban. Pero, un estudio publicado por Journal of the American Medical Association (JAMA, por sus siglas en inglés), estableció que sigue siendo menor la muerte entre personas de ese grupo etario.

De más de 12.000 casos analizados, solo murieron 26. Se desconoce si tenían otras afecciones como asma o cáncer que pudo volverlos más indefensos.

Contagio en grupo etario de 0 a 11 meses es de solo 0,2%

En el caso del Ecuador, según se deduce de cifras del Ministerio de Salud Pública, apenas el 1,1% de menores de 10 a 14 años han resultado contagiados; el 0,7% de niños de 5 a 9 años; 0,4% de 1 a 4 años; y, 0,2% de 0 a 11 meses de edad.

Para el especialista en Pediatría Reinaldo Puga Gómez, aunque la ciencia no dispone aún de una explicación de por qué la infección tiene baja incidencia en menores de 15 años, ello podría obedecer a que especialmente en los niños e infantes, la respuesta inmune innata predomina: se acciona de forma rápida ante los patógenos, en comparación con lo que sucede con los adultos.

Por ello, la sintomatología es más ligera en ese segmento poblacional, pero también podría deberse a que, al tener exposición previa a otros coronavirus, los niños desarrollan anticuerpos de protección cruzados más robustos con respecto a los mayores.

Jóvenes sanos con cuadros graves

Los expertos están seguros de que es muy raro que personas sanas puedan contraer enfermedades graves, como lo indicó a la prensa internacional Jeffrey Klausner, especialista en condiciones infecciosas de la Fielding School of Public Health de UCLA. Pero admitió que “ahora tenemos pacientes en el hospital con influenza grave, que hasta el momento eran personas sanas en sus 40 y 50 años… También es raro, pero ocurre”.

Con respecto al fenómeno de que el coronavirus, a nivel global, ataca poco o casi nada a los niños, el experto en enfermedades infecciosas Mark Denison, de la Escuela de Medicina de Vanderbilt (EE.UU.), explicó que por alguna razón todavía desconocida, el sistema inmunológico de los infantes parece ser menos susceptible al virus.

Sin embargo, los niños pueden ser asintomáticos o registrar manifestaciones muy leves de la enfermedad, pero con poco riesgo de adquirir el rango de severa, requerir ventilación o tener un desenlace fatal.

Pero, en cambio pueden ser transmisores o portadores del virus y contagiar a los adultos mayores, por lo que al igual que la Organización Mundial de la Salud (OMS), el experto pidió conservar la distancia social y aplicar normas de bioseguridad sanitaria. (I)

Contenido externo patrocinado