La pandemia, la aliada indirecta de la lactancia materna

- 07 de agosto de 2020 - 00:17
Archivo/Medios Públicos

Nueve meses de vida tenía la bebé de Cristina Cuenca cuando el mundo se vio obligado a confinarse por la propagación del coronavirus. Mientras el planeta se veía afectado por pérdidas humanas, económicas y laborales, Cristina encontró algo bueno dentro de tanta desgracia: se quedó en casa con su pequeña y tuvo el tiempo para amamantarla.

Del 1 al 7 de agosto de 2020 se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Los expertos enfatizan la necesidad de alimentar a los hijos con leche materna en los primeros seis meses, así evitarán enfermedades y contribuirán a tener un planeta más saludable. Sin embargo, el tiempo y las labores cotidianas son un obstáculo para las madres.

Cristina se siente afortunada por haber dado de lactar a su hija a libre demanda. María Paz comía del pecho de su madre a la hora que le apetecía y ambas compartían tiempo juntas, lo que en otras circunstancias habría sido imposible.

Para mí no ha sido una desgracia este virus, me cambió totalmente la vida”, relata esta  primeriza madre lojana. Antes de la emergencia sanitaria tenía dudas si abandonar o no su empleo, pues le aterraba alejarse durante algunas horas de su hija. El mundo cambió en un abrir y cerrar de ojos y María Paz cumplió su primer año alimentándose con leche materna.

Este testimonio es uno de los tantos que confirman que el mejor aliado de la lactancia materna fue esta pandemia. Un aspecto positivo entre tantas malas noticias ocasionadas  por el virus, que nació en Wuhan, y hasta este 7 de agosto ha infectado a más de 18 millones de habitantes.

La leche humana ha servido también como vacuna para los infantes. Sus componentes fortalecen las defensas de los bebés y evitan que contraigan gripe y otro tipo de virus. Además, estudios científicos revelaron que el covid-19 no se transmite a través de esta leche.

Tampoco se ve alterada por el estado de ánimo que pueda tener una madre, preocupada y deprimida a causa de la situación global. “La humanidad ha pasado por guerras y eventos parecidos, las madres siempre han protegido a sus hijos. Es un factor de protección”, manifestó la especialista en lactancia materna, Emilia López.

Dar de lactar es una doble ganancia para las mujeres porque ofrece una carga de anticuerpos a sus pequeños y les ayuda a ellas en la depresión posparto, así como previene el cáncer de mama. “Siempre se debe  amamantar, más aún en época de pandemia”, menciona la experta.

En esta Semana de la Lactancia se promueve una campaña de generar conciencia en la población de que esta práctica es fundamental para tener una humanidad más sana a futuro y que las madres necesitan el tiempo suficiente para alimentar a sus bebés.

Los mitos de que “la leche se corta” o la mujer “no puede tener sustos o iras” deben derrumbarse. López apunta que estas creencias urbanas son mentira y que la leche humana se adapta a cada persona, nunca le hará daño. Al contrario, lo que hará es entregar beneficios para toda la vida.

La Unicef recuerda que la lactancia materna no solo combate la desnutrición infantil sino que impacta directamente en el medio ambiente y el cambio climático. Por eso, la lección de estos siete días es que si hoy apoyamos a la lactancia, mañana el planeta y la humanidad serán más saludables. (I)

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