Treinta años dedicados a la defensa de la naturaleza

16 de octubre de 2019 00:00

El líder indígena Tzama Tigre Tzamarenda luce orgulloso una corona de plumas, que representa a los jefes shuar y que se ganó “demostrando su capacidad humana, inteligencia espiritual y su entrega en defensa de los pueblos ancestrales y la naturaleza”.

Es una lucha que,  afirmó, lleva cerca de 30 años. Cada color de la corona tiene una simbología, explicó.

“El rojo representa la sangre de nuestra comunidad, el azul, en cambio, es el universo que nos rodea, y el amarillo son las flores, las frutas, las mujeres y los niños”, explicó Tzamarenda, de 45 años, representante de los jefes de 18 comunidades.

En su pecho, cerca del corazón, tiene un tatuaje. Él explicó que se lo plasmó en memoria de sus hermanos, es una especie de homenaje.

Tzamarenda lamentó que el mundo occidental, especialmente quienes habitan en las zonas urbanas del país y del exterior, únicamente conozca sobre los shuar porque, supuestamente, cortan cabezas y hacen tzantzas (costumbre que consiste en la reducción de esta parte del cuerpo).

“Muchos historiadores nos han dado ese título, pero no me gusta que se nos encasille de esa forma. Nosotros queremos que el mundo nos conozca, porque somos gente amable, porque curamos con nuestra medicina ancestral, porque vivimos de  manera humana, y no como un pueblo terrible o que mataba gente”, indicó. De allí que estas acciones procuran cambiar la imagen de la etnia. (I)

Contenido externo patrocinado