Alumnos con discapacidades pisan la alfombra roja del éxito académico

- 09 de febrero de 2019 - 00:00
Los estudiantes de Fasinarm, de inicial y básica, estuvieron acompañados por sus familiares en la ceremonia de graduación.
Fotos: Alfredo Piedrahíta / El Telégrafo

En Ecuador, según datos oficiales, hay 22.502 estudiantes insertados en el sistema educativo. En 2019 está prevista la finalización de la capacitación de docentes inclusivos. Actualmente el último año del colegio lo cursan 11.077 chicos.

Rafaela Velasco, de toga azul y muceta, camina lento sobre una alfombra roja extendida en el patio del Centro Educativo Fasinarm, ubicado en Guayaquil.

La niña, que presenta Síndrome de Down, celebró su graduación junto con otros 9 menores que forman parte del grupo de atención prioritaria. Ella ingresó al plantel desde los nueve meses de edad. Hoy, tras seis años, sabe las vocales, colores y aprendió a identificar a los animales. Además recibió terapias física y de lenguaje.

Sus padres, su tía y sus abuelas este viernes no dejaron de aplaudirla cuando recibió un diploma y una medalla por su perseverancia.

Lo mismo hicieron los padres de Noelia Ríos, de seis años, quien sabe los números. “He visto el progreso de mi hija en las aulas y mi mayor deseo es verla ingresar a una universidad y que triunfe en la vida”, asegura Xavier Ríos, progenitor de la menor.

Este viernes también cumplieron su sueño de probarse la toga Iván Piedra y Joel Coello. Los jóvenes, de 18 años, terminaron su formación en ese plantel al culminar el séptimo año de educación básica.

Ellos, que recibieron sendos diplomas, ahora ya son independientes y pueden relacionarse con otras personas en cualquier lugar.
María Piedra, hermana de Iván, vislumbra que a futuro podrá alcanzar un trabajo.

Pedro Rivera, César Marcillo y María de los Ángeles Ortiz son otro grupo de graduados en un plantel regular que están aptos para continuar sus estudios.

Mónica Bermúdez, directora técnica de la institución, explica que en Fasinarm ellos reciben el programa de apoyo y asesoramiento a la inclusión educativa. Asisten un día a la semana para recibir terapias pedagógicas. Luego, una vez al mes un profesional valora el proceso.

La inclusión aumenta

Las cifras estatales precisan que, en 2018, 22.502 niños que son miembros del colectivo formaban parte del sistema educativo ordinario.

En ese período hubo un aumento en comparación al ciclo 2017-2018. En dicho año había 10.983 chicos. En el territorio nacional hay 5.400 planteles ordinarios que incluyen a niños con capacidades especiales y 106 que son especializados.

El psicólogo Jorge Sornoza, de la Unidad de Educación Especial Fiscal La Floresta, nota que existe mayor inclusión y los progenitores los envían a los centros.

En su institución hay 50 estudiantes más que en el año anterior. Para él eso se debe a dos factores: existe mayor visibilización y las nuevas leyes para al grupo vulnerable los respaldan.

Justamente, el Ministerio de Educación (MinEduc)  presentó el año pasado un manual de educación especial y un modelo nacional de gestión y atención para alumnos con necesidades especiales asociadas con la discapacidad.

El fin fue atender a 13.000 estudiantes en los 151 centros especializados y 66 aulas habilitadas. Actualmente, 11.000 docentes reciben el Programa de Capacitación de Inclusión Educativa y Aprendizaje Sostenible (IEAS).

De la misma manera se implementó una guía para transportar al grupo a la escuela y fortalecer su movilidad en las unidades.

Por ello, el colegio Enrique Gil Gilbert (Guayaquil), recibió el año pasado a más alumnos con discapacidad física e intelectual. De acuerdo con el rector Daniel Briones, pasaron de tener un estudiante a cinco adolescentes.

Johanna Benites, de 17 años, quien tiene una discapacidad psicosocial, es uno de ellos. Luego de que finalice este año el bachillerato desea continuar su preparación en una universidad del puerto principal. Ella recientemente rindió el examen adaptado del Ser Bachiller en la Costa.  

En este año, 11.077 personas con discapacidad que cursaron el bachillerato rindieron el examen Ser Bachiller para poder graduarse.

Asimismo, lo hicieron 994 graduados en años anteriores, según la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt). En Guayas, Manabí y Los Ríos se concentraron los convocados. (I)

Antecedentes
Las metas
En julio de 2018 fue presentado en el país el modelo de gestión en las instituciones educativas especializadas. En 2017 una de las metas planteadas fue que todos los estudiantes con necesidades especiales estén inscritos en un plantel.

20 jóvenes integraron la primera generación de bachilleres con discapacidad.

La distribución
Las cifras oficiales de 2017 cuantifican que el 65% del colectivo de atención prioritaria se formaba en la educación fiscal, el 19% en particular, el 5% en municipal y 11% en fiscomisional. (I)

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