24 alumnos superan barreras y se gradúan

- 01 de marzo de 2019 - 00:00
Lesly San Andrés logró graduarse pese a que una enfermedad le impidió asistir algunas veces. Sin embargo, ella se sobrepuso y pasó todas las pruebas.
Foto: William Orellana / El Telégrafo

Este año lectivo se incorporan 133 estudiantes con discapacidad. La Unidad Fiscal Manuela Espejo destacó a los mejor puntuados y más perseverantes.

“¡We are the champions!, ¡We are the champions! (¡somos los campeones!)” fue el coro que sonó a las 10:00 del 28 de febrero en un salón de eventos de Guayaquil. La canción del grupo musical Queen estuvo acorde con lo que se vivió en el segundo piso del Consejo de la Judicatura, en el centro.

Un grupo de adolescentes con discapacidades llegó hasta allí para ponerse birretes y togas azules: el traje oficial de la culminación de los estudios secundarios.

Los 24 chicos de la Unidad Educativa Especializada Manuela Espejo caminaron sonrientes por la alfombrada sala. Abrazos, estrechones de manos y flashes antecedieron a su entrada. La mayoría llegó solamente hasta la primera fila de asientos reservada para ellos; otros necesitaron de la ayuda de sus maestros.

Los profesores y docentes coincidieron en que esta segunda promoción de bachilleres en ciencias es el ejemplo viviente de que las limitaciones solo existen en la mente del ser humano.

A Lesly San Andrés el jueves 28 de febrero le reconocieron el largo y duro camino que tuvo que recorrer para concluir la secundaria. Su mirada fija y su rigurosa atención durante el desarrollo del acto evidenciaron que la disciplina era su principal virtud.

La adolescente, de habla pausada, se mantuvo en silencio en su silla de ruedas hasta que la llamaron.

Lesly tiene ataxia cerebelosa (repentino movimiento muscular descoordinado debido a una enfermedad o lesión del cerebelo) y telangiectasias (dilataciones de vasos sanguíneos en la piel).           

Estas dolencias degenerativas y pocas comunes la obligaron a faltar a clases en algunas ocasiones. Eso sí, nunca se despreocupó de sus estudios. “Quisiera aprender inglés”, cuenta. Por sobreponerse a esas situaciones, ayer recibió una mención especial.

Natalia Faubla es otra de las adolescentes que sobresalió en el colegio. La ahora bachiller se convirtió en la mejor evaluada de su promoción en la sección matutina.

La discapacidad intelectual de 30% que presenta no le impidió superar la lectura, una de las disciplinas más difíciles para este colectivo.

En su discurso resaltó la clave del éxito de ellos: el apoyo de todos. “Les agradezco a mis padres por su respaldo y a mis maestros”. Ahora desea estudiar leyes.

Según el Ministerio de Educación, en este año 133 jóvenes con discapacidad terminaron sus estudios en el régimen Costa. (I)

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