Nuevo proceso elimina categorías de la “U”

- 30 de septiembre de 2019 - 00:00
La Escuela Politécnica Nacional (EPN) fue una de las pocas universidades que alcanzó la categoría A. Trabaja en un proceso de mejoramiento continuo.
Foto: John Guevara / El Telégrafo

El modelo contempla la acreditación o no de las universidades. De no aprobar, las instituciones tienen 3 años para mejorar y volver a evaluarse.

El 95% de instituciones de educación superior ya completaron la primera fase del nuevo modelo de acreditación de universidades que contempla la entrega de información y cuyo plazo vence el 13 de octubre. A diferencia del proceso desarrollado en 2013, esta vez no habrá categorización sino solo acreditación.

Silvia Vega, integrante del Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CACES) precisó que el actual modelo ya no establece puntajes para diferenciar categorías, sino que exige el cumplimiento de los 20 estándares en una escala de excelente a insuficiente y considera de forma equilibrada la investigación, docencia, vinculación e infraestructura.

El modelo establece que las universidades deben llegar a las 2 primeras escalas (excelente y muy bueno) en al menos el 50% de estándares.

En caso de no acreditarse, de acuerdo a lo dispuesto en el Art. 96 de la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), las universidades tendrán hasta 3 años para realizar un plan de mejoras y volver a ser evaluadas. “En ese período deberán mejorar las debilidades que tengan y si en esa nueva evaluación no acreditan tendrían que cerrarse”, precisó Vega.

La consejera del CACES indicó que se excluyó la categorización de las universidades porque esto provocó una estigmatización de los profesionales que salieron de instituciones ubicadas en categorías por debajo de la “A”.

Ese análisis lo hicieron los legisladores basados en las dificultades que habrían tenido muchos estudiantes para conseguir trabajo. “Esa categorización estuvo muy atada a los criterios con los que se entregaban los fondos por parte de la Senescyt, premiando con más recursos a las de mejor calidad, que no supieron a veces ni cómo gastarlos, mientras que las instituciones de menor categoría se quedaban con menos recursos para poder mejorar”.

De este proceso serán parte 55 universidades, de las cuales 19 tienen extensiones que serán evaluadas en conjunto y no por separado, como ocurrió anteriormente.

Las universidades Yachay, de Educación (UNAE), de Artes (UArtes) y la regional IKIAM no serán parte de este proceso de evaluación porque aún no han concluido su proceso de institucionalización y no graduaron ninguna promoción hasta agosto de 2018.

“El Consejo de Educación Superior (CES) debe certificar que el proceso de la comisión gestora concluyó y que se nombre de manera normal a las autoridades. Solo cuando eso ocurra podremos evaluarlos”.

Actores y sus posiciones

Fernando Custode, presidente subrogante de la Comisión de evaluación de la Escuela Politécnica Nacional (EPN) cree que el nuevo modelo de evaluación es más simple y busca estándares mínimos de cumplimiento.

“Lo que debimos hacer es crear un modelo más exigente, subir un poco la vara de medición, pero esas son cuestiones políticas que no podemos cambiar, pero técnicamente creo que hubiese sido pertinente elevar los estándares de evaluación”.

El funcionario aclaró que la EPN no se prepara para la evaluación, sino que realiza un trabajo de mejoramiento continuo. “En la evaluación anterior nos dimos cuenta de que nuestra principal falencia era la forma en la que se genera y almacena la información. Ahora tienen un modelo más automatizado.

La entidad tiene alrededor de 650 docentes, quienes para ingresar necesitan el título de PhD, suficiencia en inglés, así como cursos actualizados de pedagogía. Cuentan con 8 mil alumnos y en cada semestre de nivelación solo el 10% de los estudiantes que ingresan acceden a la carrera y cuando repiten suben al 30%.

Para Ricardo Hidalgo, rector de la Universidad UTE, el nuevo proceso de evaluación permitirá que su institución exhiba las mejoras realizadas en los últimos años, entre ellas la oferta de tres carreras más: Derecho, Veterinaria e Ingeniería Civil.

Cree que en esta ocasión su institución mostrará las mejoras en investigación, que es una actividad inherente al quehacer universitario. Además destaca que esta vez se pondere la vinculación de la academia a la comunidad a través de proyectos que cada entidad mantiene.

La UTE cuenta con 970 docentes, de los cuales el 95% tiene cuarto nivel; y cerca de 16 mil alumnos. Cree que la categorización del proceso anterior fue mal enfocada porque no benefició al sistema universitario. (I).

El proceso
Se evaluará una extensión
En el caso de que una universidad tenga más de 2 extensiones  solo se evaluará a una . En el caso de la  U. Agraria, la Politécnica de Chimborazo y la ESPE se acreditará a sus dos sedes porque no fueron evaluadas en el proceso anterior.

77 instituciones de educación superior entre sedes y extensiones serán parte del nuevo proceso.   

Segunda fase en octubre   
Del 21 al 30 de octubre se cumplirá la segunda etapa, que es la visita in situ de los delegados del CACES. (I)  

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP