En los últimos días de vacaciones, jóvenes quiteños, de 14 a 18 años, se inscribieron en el taller “Ecorebelarte”, en el que se promueve la elaboración de productos artesanales con fundas plásticas.
Esta iniciativa del Museo del Agua (Yaku), que comenzó el martes pasado, pretende promover la protección del medio ambiente motivando a los adolescentes con el cuidado de las fuentes de agua, que son sensibles a la contaminación por material plástico.
“Las fundas plásticas requieren de 100 a 1.000 años para descomponerse, lo que es una de las principales causas de la devastación ecológica. Y cada minuto circulan por el mundo cerca de un millón de fundas plásticas”, afirmó Cristina Reyes, técnica educativa del museo.
El taller culminará mañana con la presentación de los artículos que se enseñaron con este material, como cuadros, carteras, alfombras, individuales, cinturones, sombreros, entre otros.
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