Personaje de la Semana

Pablo Vallejo: “El deporte es lo que me mantiene vivo”

- 15 de diciembre de 2019 - 00:00
Foto: John Guevara / El Telégrafo

El atleta quiteño tiene una amputación en la pierna izquierda desde los 16 años. Para conmemorar el Mes de las Personas con Discapacidad, cruzó tres lagos en una sola jornada.

“Hago lo que hago porque no quisiera volver a vivir lo que me tocó hace 20 años: estar en Solca recibiendo quimioterapia por dos años. Esto me mantiene vivo”.

Pablo Vallejo sufrió la amputación de su pierna izquierda cuando tenía 16 años. En esa extremidad desarrolló un osteosarcoma, un cáncer que obligó a mutilar su pierna, arriba de la rodilla.

Desde los 6 años practicaba natación y se vinculó a selecciones intercolegiales. Pero su pasión por la piscina y el deporte se truncó con la enfermedad; le costó más de 10 años aceptar esa condición, pero pudo volver a sus orígenes.

La natación se convirtió en la mejor terapia. La disciplina que le entregó tantas horas de diversión en su niñez y adolescencia se convirtió en su compañera para superar lo que le tocó vivir. Sin embargo, entendió que no era el fin y cada vez empezó a crecer con el deporte.

En la piscina de Miraflores, donde empezó a nadar para su recuperación, vio a los deportistas que se preparaban para competir en triatlón. Le parecía una locura competir en tres actividades en una sola prueba. Pero así como pensaba que era una locura, él mismo empezó a llamarse loco por lo que emprendió: participó en el Ironman de Manta 70,3 en postas, junto a otros dos deportistas con discapacidad.

Ganaron por tres años consecutivos en la división de personas con discapacidad, pero Vallejo asumió retos mayores: se convirtió en el único ecuatoriano con discapacidad que compite en las tres actividades del triatlón, es decir, sin postas.

La natación fue siempre su fuerte, pero correr le tomó más tiempo, pues prácticamente tuvo que aprender a caminar nuevamente cuando le pusieron una prótesis.

Para montar bicicleta no tuvo problemas, porque incluso practicó el ciclismo de montaña, por lo que se acopló para conducir una bicicleta de ruta. Él nada sin prótesis, por lo que debe alistarse para cada transición. Cuando sale del agua debe ponerse la prótesis regular en el menor tiempo posible y, antes de correr, debe cambiar a la prótesis de carbono.

Vallejo es ingeniero geógrafo y se dedica al manejo del departamento técnico de la compañía Representaciones Hidrocentro, una empresa familiar. Con su profesión puede viajar a diversos lugares y competir también en otros eventos.

En diciembre se conmemora el Mes de las Personas con Discapacidad y cumplió un reto para crear conciencia sobre aquello, que consistió en el cruce de tres lagos.

Así, el jueves 12 de diciembre de 2019, nadó en las aguas de las lagunas de Mojanda, San Pablo y Yahuarcocha. Pero eso no fue lo único, pues para conectar entre cada cuerpo de agua, pedaleó hasta ellos. En total nadó 10,1 kilómetros, pedaléo 65 kilómetros, en un tiempo de siete horas.

“La única forma de ser visibles es que la sociedad vea de lo que somos capaces. También que se visibilice la inclusión. Para mí es un sueño, algo que me motiva mucho para seguir vivo. Lo hago para dejar un legado en la sociedad, una marca, en especial para mis hijos”.

Ellos, Joaquín (de 10 años) y Alegría, de 6, siempre lo acompañan. Si hay un destino de vacaciones, Pablo revisa si hay alguna una competencia para aprovecharlas.

Su esposa, María José González, tampoco se despega de su lado y ha sido testigo directo de las hazañas que ha logrado, con pasos pequeños al inicio y hoy con pasos cada vez más grandes.

Este año 2019 estuvo presente en el Mundial de Paratriatlón, que se disputó en Sarasota, Estados Unidos. En 2020 volverá a competir en la misma cita y volverá con más ímpetu al Ironman de Manta.

Su constancia y su fuerza lo mantienen siempre activo. Cada vez está pensando en el próximo reto, cada uno más grande que el anterior. (I)

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