Un evangélico y un exministro van al balotaje en Costa Rica

- 06 de febrero de 2018 - 00:00
Izq: Fabricio Alvarado, candidato presidencial del Partido de la Restauración Nacional (PRN), dialoga con sus partidarios después de las elecciones del domingo en San José. | El abanderado del gobernante Partido de Acción Ciudadana (PAC) y exministro de Trabajo, Carlos Alvarado, celebra junto a sus bases su pase a la segunda ronda, en San José.
Fotos: AFP

Luego de las elecciones generales del domingo, el país centroamericano regresará a las urnas el próximo 1 de abril. Los candidatos rompen esquemas al dejar afuera las listas tradicionales.

Costa Rica volverá a las urnas el 1 de abril para elegir a su nuevo presidente. Tras las elecciones generales del domingo, el evangélico de derecha Fabricio Alvarado y el exministro oficialista de centro izquierda Carlos Alvarado entraron al balotaje.

Los dos aspirantes al mandato, además de compartir el apellido, son jóvenes y periodistas de profesión con inclinaciones por la música. Pero sus semejanzas se acaban allí.

Con el 86,6% de los votos contados, el diputado evangélico alcanzó el 24,78% de los sufragios, frente al 21,74% del exministro.

Los candidatos
Fabricio Alvarado, de 43 años, es un diputado y predicador evangélico radical postulado por el pequeño partido Restauración Nacional, una fuerza nacida entre las iglesias pentecostales que proliferan el país.

Carlos Alvarado, por su parte, es un exministro de Trabajo de 38 años que aglutinó las fuerzas progresistas del país con un mensaje de continuidad del gobierno del centrista Partido Acción Ciudadana (PAC), que está acusado de corrupción.

Hasta diciembre, el diputado evangélico tenía el 3% en las encuestas, pero en la recta final se proyectó como favorito después de que enarboló la oposición a una opinión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), que el 9 de enero se pronunció a favor del matrimonio homosexual.

“Sin lugar a dudas la religión impulsó a Fabricio Alvarado y eso se acentuó con vehemencia a partir de la resolución de la corte (interamericana)”, explicó el analista Jorge Vega.

“Hoy los costarricenses salimos a votar y el mensaje: Costa Rica ya no desea más de lo mismo, ya no desea las campañas políticas de siempre...”, declaró Fabricio Alvarado la noche del domingo.

Congregado con seguidores en un hotel de la capital, el diputado evangélico repitió su lema de campaña de defensa de la familia y la promoción de “valores”.

Carlos Alvarado, mientras tanto, invocó la unidad al enumerar desafíos en los campos de la educación, la economía, seguridad ciudadana y el cambio climático.

A pesar del resultado del conteo a boca de urna, Luis Antonio Sobrado, presidente del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), aseguró que el organismo no proclamará al ganador hasta que concluya el escrutinio que comenzará recién hoy.

En total 3,3 millones de costarricenses fueron convocados a las elecciones, en las que también se eligieron 57 diputados para la Asamblea Legislativa. El 66,20% participó en los comicios.

El nuevo escenario
La elección del domingo marcó la primera vez desde la segunda mitad del siglo en que el poder no será disputado por los dos partidos tradicionales del país, Liberación Nacional (socialdemócrata) y Unidad Social Cristiana (centro derecha).

“El  país ha cambiado, el país político es distinto y a esto debemos ponerle atención”, comentó el politólogo Felipe Alpízar, del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica. (I)

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